1. La primera vez que vi a María desnuda


    Fecha: 22/10/2018, Categorías: Bisexuales Primera Vez Autor: doloris, Fuente: CuentoRelatos

    ... vestidas con una camiseta de algodón larga y las braguitas. La amplia habitación tenía un sofá grande y cómodo con una mesa baja en el centro, encendimos una lámpara de sobre mesa cuya pantalla estaba formada por cristales de colores emplomados, su luz creó un ambiente muy acogedor al mezclarse con el gris que entraba por la gran ventana, del mini bar sacamos unas coca cola y con mucho hielo nos sentamos a beberla tranquilamente, enseguida nuestras manos se buscaron para entrelazarse y sentirnos unidas. Durante mucho rato estuvimos en silencio, recreándonos de sentirnos una al lado de la otra, de vez en cuando nuestras manos se cerraban fuerte como si quisiéramos comprobar que era real todo aquello. Suavemente me atrajo hacia ella para acurrucarme entre sus brazos con mi cara apoyada sobre su pecho, con el suave perfume de su piel y la calidez del abrazo, entorne los ojos para sentirme envuelta en el amor que salía de su corazón. Una mano acariciaba mi pelo y bajito me susurraba: -Bendigo el día que apareciste por mi consulta con tu carita asustada y ahora te tengo en mis brazos, me haces sentir lo que nunca imagine que existiera, eres tan linda, tan niña, más que una mujercita eres el ángel del amor al que hay que adorar y mimar. Sus palabras aturdían mi mente y me sentía envuelta en una nube de felicidad que me impedía encontrar las palabras que expresaran lo que yo sentía. El deseo imparable de besar sus labios me saco de ese estado de letargo, me senté frente a ella ...
    ... sobre sus piernas, nos sumergimos en un interminable beso notando como nuestras almas se fundían en una. Las lágrimas resbalaban por nuestras mejillas y algunas entraban por la comisura de nuestros labios unidos, parecía que querían unirse al festín de amor con su salino sabor. Perdimos la noción del tiempo, entre frases que estremecían el corazón e infinitos besos, la cálida luz de la lámpara hacían brillar nuestros ojos encendidos por el más puro amor que dos seres se pueden dar. Me tendí sobre el sofá y apoye mi cabeza en su regazo y en seguida se inundaron mis sentidos con los aromas de su esencia de mujer, con una de sus manos acariciaba mi cara y pelo y con la otra recorría mis piernas, mientras yo me recreaba de sus aromas Como no habíamos comido apenas nada por la charla con las personas que nos invitaron, un suave y ronco sonido salió del interior de mi tripa sacándonos del letargo en el que estábamos sumidas, las dos comenzamos a reír por el aviso que daba mi estómago para que le hiciera caso. Eso fue el detonante para que las dos nuevamente riéramos sin parar entre juegos. Pedimos nos subieran una suculenta cena a base de ensaladas, carne asada, postre y una botellita de vino. Con un brindis por nuestra amistad y el amor que había surgido entre las dos, bebimos un buen sorbo, que rápidamente hizo su efecto porque a pesar del hambre que teníamos parecíamos dos cotorras hablando y riendo mientras nos comíamos la cena. Llamamos para que retiraran las cosas y nos quedamos ...
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