1. Mi pequeño y sucio secreto: Le fui infiel con un extraño


    Fecha: 27/10/2018, Categorías: Infidelidad Hetero Autor: Cirorock31, Fuente: CuentoRelatos

    ... confianza. Me invitó a tomar algo y yo le dije que no podía, pero enseguida reaccioné y le dije que sí. ¡Era mi oportunidad! Lo sentía mucho por Haroldo. Tomamos un porroncito de cerveza cada uno. Reímos mucho (él era muy chistoso y así me terminó conquistando); me contó de su vida, de que estaba separado y todo eso. Sabía que faltaba mucho para que volviera mi esposo así que le dije que me tenía que ir a hacer algunas cosas. Fue cuando levanté mi culo de esa silla, él lo miró deseándolo. Sentí que quería hacerme suya esa misma tarde, entonces agarró mi brazo y dijo: "podríamos vernos otro día". Yo le contesté: -"que tal si seguimos esta conversación en mi casa". Caminamos tres cuadras para otro lado y tomamos un taxi para irnos a un telo (al hotel "paradaise") y debo confesarles que era la primera vez que le metía los cuernos a mi marido. Llegamos y Maxi le pagó al taxista. Entramos, pedimos habitación y ni bien cerramos la puerta me miró de arriba a abajo. Me puse muy nerviosa, pues no sabía si estaba con algún loco degenerado. Maxi me seguía mirando en silencio y yo me ponía cada vez más nerviosa hasta que me sonreí y le pregunté: "¿te pasa algo?" "Nada, solo contemplaba lo hermosa que sos" Fue allí que lo besé apasionadamente y él también a mí. Ambos saboreamos nuestras bocas en un frenesí de locura y placer. Quise esa misma tarde ser la puta de mi amante y así lo hice. Ni bien nos chuponeábamos nuestros cuellos y cuerpos le saqué los pantalones a él y le empecé a ...
    ... chupar su pija. Se la mamé como una zorra traicionera que necesitaba ser complacida y no lo era (hasta este momento) Él me agarraba mi cabeza y me empujaba hacia su pito. Yo tragaba toda esa pija, la ensalivaba toda hasta tal punto que me ahogaba. Miraba su cara de pajero y placer y me reía de a ratos. Veía como Haroldo trabaja como asno mientras yo judía con otro en un telo de Buenos Aires. Luego de chuparle el falo, él comenzó a lamer mi cálida vagina. Me gustaba mucho como me la chupaba porque me metía la lengua por mi conchita y también por mi ano. Me volvía loca. Cuando me la dejó bien húmeda y caliente me preparó para penetrarme. Mi mini negra elastisada estaba tirada en el suelo mientras Maxi me manoseaba el culo y me penetrada conmigo arriba. Le cabalgue su pija y salté una y otra vez en ella. Sentía como su carne entraba y salía por mi cuevita. Yo me movía para sentir más placer. Así estuvimos un buen rato, hasta que mi buen amigo me hizo acabar primero y luego prosiguió a cogerme con más fuerza. Cuando estábamos los dos exhaustos él me dijo: "¡"te acabo nenaa!" "Mmmm... si acabame adentro!", le contesté. Terminamos y cada uno se fue a su casa. Volvió Haroldo del trabajo y me saludo con un beso. Yo seguía sintiendo el olor a semen que me había dejado Maxi en mi entrepierna y me hacía pensar en la próxima vez que nos veríamos. Haroldo quiso hacerlo esa misma noche. Quería lamer mi vagina y yo como buena zorra se la di. Probó la leche de mi amante y no se quejó. FIN 
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