1. Cecilia, la sobrina de Miriam


    Fecha: 28/10/2018, Categorías: Anal Sexo Duro Tabú Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Un par de días después de haber cogido con Miriam en la trastienda de su local de lencería, busqué ese pequeño trozo de papel que había quedado escondido en mi billetera…Allí estaba. El número de teléfono de Cecilia, la sobrina de Miriam.Esa pendeja me había excitado mucho. Había estado espiando mientras Miriam me daba por el culo y hasta se había animado a chuparme la verga a pedido de su tía. Pero yo había quedado muy caliente y ella también, ya que por algo me había entregado su número de teléfono a escondidas…Esa tarde iba a estar solo, ya que Anita había salido diciéndome que pasaría la noche en casa de su amiga Camila. Ella pensaba que yo me tragaría semejante mentira. Sabía perfectamente que, a esa hora, estaba seguramente encamada con su profesor de tenis…Entonces decidí llamar a Cecilia. La pendeja quedó encantada de poder vernos. La cité en un bar cercano a su casa…Apenas entré al lugar y me acerqué a ella, esa pendeja sensual me comió la boca en un beso profundo que me dejó loco. Ya había sentido esos labios alrededor de mi verga; pero sentir su lengua buscando la mía, me provocó una calentura tremenda, algo que nunca había experimentado.Le pregunté si quería cenar, pero me respondió que no quería perder tiempo en otra cosa que no fuera coger conmigo…La arrastré a mi auto. Apenas se acomodó en el asiento, se inclinó sobre mi regazo y liberó mi verga con sus delicadas manos. Sin darme tiempo a nada, se lanzó hacia adelante y sentí sus sensuales labios rodeando ...
    ... otra vez mi endurecida verga.Su cara, su cuerpo y su sensualidad me recordaban a Miriam; pero su lengua me decía que la alumna había superado por lejos a la maestra…Mi verga pronto explotó dentro de su boca y ella se tragó todo sin desperdiciar una sola gota de leche. Eché la cabeza atrás y cerré los ojos, pensando cuánto tiempo hacía que nadie me chupaba la pija así… ni siquiera mi esposa con toda su experiencia oral…Tomé a Cecilia por los cabellos y levanté su cabeza, obligándola a mirarme. La pendeja me sonrió con lascivia, pidiéndome que la llevara a un telo…Quince minutos después estábamos desnudos en la cama de un hotelucho de mala muerte. Cecilia se había dejado puestos solamente sus zapatos de taco alto y eso me excitaba todavía más. Tenía un cuerpo perfecto, unas piernas matadoras, tetas rellenas y un culo infernal.Cuando me dijo que recién había cumplido los dieciocho, mi verga saltó hacia arriba. No podía creer que una pendeja así fuera tan sensual…Le abrí las torneadas piernas para ubicarme entre ellas; pero la muy turra me pateó, clavándome las agujas de sus tacos en mi pecho. Soltó una carcajada y giró su sensual cuerpo, poniéndose en cuatro.“Soy una perra… y a las perras nos gusta que nos cojan así…” Me dijo.Me arrodillé detrás de ella y la aferré por sus suaves caderas. Apoyé la punta de mi verga endurecida entre sus labios vaginales humedecidos y jalé sus cabellos, haciendo que su cara se acercara a la mía.“La conchita primero… o te gusta también por la cola, ...
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