1. Don Rolando...


    Fecha: 08/11/2018, Categorías: Gays, Autor: renovatio111, Fuente: xHamster

    atiné a decir nada; simplemente, me limité a verlo extraer su miembro grueso de entre su ropa interior blanca y empuñarlo para dirigir su potente chorro de orina, al espejo de agua del w. c; parado a un lado mío... Yo, estaba como hipnotizado viendo aquello, no me parecía correcto pero, al mismo tiempo, no podía apartar la mirada de su entrepierna y por un momento, me olvidé de todo; sólo éramos ése hombre y yo, compartiendo un espacio tan privado, a una distancia tan corta...Cuando su chorro cesó, sacudió su soberbio pene un par de veces y, después, lo dejó colgando, al aire. Levantó su mirada y me dijo:¡Ah... Qué alivio...! Espero que no te disguste que haya entrada de ésa manera pero, al igual que tú, ya no aguantaba las ganas...No hay problema, estamos entre hombres -atiné a decir torpemente- además, no hay de qué asustarse, todos tenemos lo mismo...¿Te parece? - me preguntó, con un tono marcadamente socarrón y una mirada pícara, al tiempo que comenzaba a recorrer, el tallo de su verga, con los dedos, en un suave vaivén y dirigía su mirada directamente a lo que tenía yo entre las piernas.Podía sentir la sangre agolparse en mis sienes; tenía las orejas calientes y mi respiración se tornó pesada y ruidosa. Siempre he sido un poco cándido aún cuando las situaciones se muestren tan obvias pero, ése día en particular, no estaba preparado para lo que sucedió a continuación.Sin apartar sus ojos de los míos, Don Rolando, tal como lo conocería más adelante, alargó su enorme mano ... derecha para tomar entre sus dedos mi vibrante pene... No dijo nada... Ni siquiera sonrió pero, lentamente, se inclinó hasta caer de rodillas, a un costado de donde yo me hallaba de pie y, sin soltar mi miembro me atrajo hacia él y se tragó cada centímetro de mi carne hasta los cojones... Se quedo así unos segundos para luego comenzar, magistralmente, a estimularme con un furioso ir y venir que me provocaba temblores en todo el cuerpo... Mis piernas estuvieron a punto de doblarse y hacerme caer al piso. Él, me sostuvo firmemente, tomándome por los muslos...Yo estaba fascinado, como hipnotizado mirando aquello. Casi no podía creer que ésa situación fuese real... La contemplación de sus gruesas y velludas piernas con los pantalones enrollados a las rodillas, me excitaba tanto que estaba a punto de explotar en su boca... (Aún vienen a mis sueños y fantasías aquellas hermosas piernas) Se lo hice saber y, de inmediato, se detuvo, sacó mi miembro de entre sus labios y lo empuñó con fuerza con una de sus manos... Permanecimos unos momentos así, en silencio hasta que mi urgencia se hubo ido. Luego, se incorporó y rodeándome con sus brazos me dio un beso profundo y furioso; y digo profundo porque su lengua llegó casi hasta donde había llegado mi glande en su garganta...Se separó un momento para arrancarse la camisa, los zapatos y terminar de quitarse el pantalón para quedar, ante mí, totalmente desnudo, salvo por el reloj, los calcetines y una cadena con un dije de oro que colgaba en ...
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