1. Pequeño sumiso: Vendido


    Fecha: 08/11/2018, Categorías: Dominación, Autor: fervizcon, Fuente: SexoSinTabues

    mirando al niño rubio, no le quitaba la mirada de encima y parecía molesto; tenía un olor a licor barato que le asqueaba, no se había dado cuenta de cuánto tiempo había estado ahí, ni de si había visto la forma en la que miraba a su hijo. El hombre se acercó a la reja que estaba cerca y se recargó de manera peligrosa – siempre has sido así, un malagradecido – no supo que responder, no tenía idea de qué quería el hombre. El niño salió del agua y en ese momento su pene sintió otra descarga, era el momento que deseaba cada día, su bóxer blanco y viejo se transparentaba y dejaba ver ese culito redondo y lampiño, era una imagen perfecta, casi deseaba arrancárselo con los dientes y hacerlo suyo; el niño volteó y el agua hizo que su pequeño pene se marcara, era pequeño y parecía circuncidado, tenía dos pequeños testículos sin un solo pelo y se movían cada vez que se sacudía el agua. Se acomodó el bóxer sin recato alguno y por un segundo su lindo culito quedó al aire, una vez más sintió como el liquido escurría por su pene y manchaba sus shorts; volteó y descubrió al hombre a su lado con la mirada fija en él, lo había visto ver a su hijo con deseo, lo sabía. El hombre se acercó un poco mareado y miró a su hijo – ¡E***! – gritó como un perro y al instante el niño se quedó quieto y muerto de miedo al ver que su padre lo había descubierto. El hombre le gritó que saliera del agua y el niño se quedó helado, no sabía que hacer, su padre volvió a gritarle y el niño salió del agua casi ... corriendo. Tomó sus cosas y caminó con miedo hacia su padre y hacia el otro hombre que no dejaba de mirarlo con deseo, ese bóxer viejo le producía un enrome placer, ver al niño húmedo, con los pezones rosados duros por el frío, las piernitas delgadas húmedas y escurriendo en agua y el cabello rubio pegado a la cara lo hacían lubricar más y más. El niño llegó temblando hasta donde estaban y miró al hombre junto a su padre, éste le sonrió de manera morbosa, con deseo; el hombre lo tomó del cabello y el niño soltó un grito que hizo que el hombre a su lado sintiera una punzada de placer. Nos vamos a casa, necesitas aprender una lección – el niño lo miró suplicante, pero su padre lo ignoró, se volteó con el hombre que mantenía una considerable erección y se acercó a su oído – venga con nosotros – sin decir más jaló a su hijo por el brazo y se alejó. El hombre se quedó quieto esperando, no tenía idea de quién era ese hombre, pero no podía dejar pasar la oportunidad, el hombre era un alcohólico, lo podía decir pos su horrible aliento; sin pensarlo más tiempo, echó a andar y alcanzó al hombre – llévelo usted – dijo el padre y acercó a su hijo al hombre. Sin más, éste lo tomó de cabello y lo condujo mientras el niño sollozaba. La casa era vieja y estaba cerca de la alberca, en un barrio un poco malo, pero a diferencia de las otras casas, ésta estaba casi cayéndose. Los tres entraron por una desvencijada puerta y el hombre soltó al niño – no te muevas – dijo su padre a lo que el niño ...
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