1. El probador


    Fecha: 12/11/2018, Categorías: Sexo oral, Autor: jorge-hot, Fuente: RelatosEróticos

    El probador. Casi sin proponérmelo llegué a una instancia ideal para hacer realidad la fantasía del probador. Gloria tomó las medidas de mi pantalón para hacerme el ruedo y fue deslizando su mano junto al metro por toda la pierna para ajustar el jean. Tenía una vista privilegiada: podía ver el escote generoso de Gloría mientras continuaba midiendo las piernas. Se me pasaron millones de imágenes por mi cabeza y no pude evitar una insipiente erección. Creo que ella se dio cuenta. Esbozó una sonrisa tímida y pícara al mismo tiempo. -Bueno, ya está – dijo. Podes cambiarte. Fui al probador y comencé a cambiarme. Estaba con la mezcla exacta entre sonrojo y excitación. Pague la seña. Gloria me dijo que en tres días podía pasar a buscar la ropa. A partir de allí no pude dejar de pensar en ella un segundo. No era un pensamiento de enamorado ni nada por el estilo. Aquella imagen en el probador me dejó aturdido y excitado. Gloria tenía algo más de treinta (yo recién había cumplido veintidós. Medía aproximadamente un metro sesenta, tenía los rulos castaños con algunos detalles rubios. Como ya lo dije, lo que más impresionaban eran sus generosos pechos. Siendo casi vecino (mi casa está a una cuadra y media del local) supuse que nos íbamos a ver seguido. Muchas veces cambiaba el camino para pasar por allí. Los primeros días nos poníamos a conversar de cualquier cosa, generalmente del clima. Hasta conseguir más confianza me entere que hacía unos meses se había separado del novio y ... estaba sola. Pensé un momento en invitarla a salir. Enseguida deseché la idea, kauqnue mi propuesta terminó siendo otra. Lleve un saco que me quería hacerle algo en las mangas y un pantalón negro que quería angostar. Repetimos la escena de la primera vez que me tomó las medidas. Yo estaba ansioso, y esa ansiedad se devino en excitación. Gloria llegó con sus mediciones hasta centímetros de mi pubis. Desde arriba, en una inmejorable vista, tenía a sus tetas bamboleándose. Su escote era más amplio que la otra vez. Yo imaginaba a mi pija entre ellas. La erección no se hizo esperar. ¿Eso también lo voy a tener que medir? No supe que contestar. Avergonzado pedí perdón. -No, está bien bebe me dijo. No te preocupes. Pero igual no me contestaste- dijo sonriendo. Y, ya que estas con el centímetro aprovechá- contesté más distendido. -Esperame. Salió apurada hacia la puerta y cambio el cartel. A partir de ese momento el local estaba cerrado. Volvió hacia el probar donde yo estaba con mi pantalón y mi erección incontrolable. A ver, vamos a ver- dijo. No te puedo medir así con el pantalón bebe- me dijo Sin perder tiempo me desabrocho el desabrocho el pantalón y el bóxer juntos. Mi pija salió disparada. Gloría sonrió. Tomó el centímetro y sus medidas correspondientes. Asintió con un gesto. No dio detalles de cuantos centímetros, pero dijo Y sin más comenzó a lamerme mi sexo. Lo hacía despacio. Solo con su lengua que paseaba por toda mi carne. Después de un buen rato de lamerla bien se la fue ...
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