1. Ana y el Gerente del hotel


    Fecha: 19/11/2018, Categorías: Anal Sexo con Maduras Voyerismo Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Ana y el gerente del hotelCoincidimos por fin con Ana en poder pedir una semana libre en nuestros trabajos y hacernos una escapada a la costa.Después de registrarnos e instalarnos en un lindo hotel, Ana averiguó que se podía disfrutar de una piscina cubierta con ambiente climatizado, así que en apenas dos segundos ya estaba lista, con una diminuta tanga blanca que se perdía entre sus firmes y redondas nalgas, mientras que otra pequeña parte apenas cubría sus pezones, ahora bien erectos, aunque yo no entendía el por qué de semejante excitación de su parte.Al verla salir de la habitación, caminando con tacos altos y una salida de baño que apenas le tapaba la cola, no me sentí demasiado cómodo. Estaba seguro de que tarde o temprano, Anita iba a descontrolarse por algo y dar un buen espectáculo…. Y no me equivocaba….Pero por suerte cuando llegamos al lugar, estaba casi vació; solamente un par de parejas y algunos grupos de hombres se encontraban allí, disfrutando de la piscina. Ana se zambulló apenas llegamos, para salir después de algunas brazadas, sentándose a mi lado en unas reposeras, a disfrutar del sol que se filtraba por los amplios ventanales.Ana pronto se volteó boca abajo con su perfecta cola a la vista de todo el mundo, quedándose algo adormilada, La tranquilidad que había hasta ese momento había desaparecido. Ahora mucha gente se había reunido alrededor nuestro y el murmullo y el ruido comenzaba a ser insoportable. Yo podía ver que todos los hombres miraban ...
    ... disimuladamente la cola de mi esposa, que seguía tumbada boca abajo, con los muslos un poco abiertos…Cuando decidimos regresar a nuestra habitación, nos cruzamos con un hombre algo mayor, que se presentó como el Gerente del hotel y nos preguntó si estábamos a gusto. Roberto se llamaba y mientras saludaba a Ana, no dejaba de mirarla de arriba a abajo.Le expliqué que el lugar era demasiado ruidoso y entonces sonriendo nos invitó a pasar a la piscina VIP del hotel, donde solamente habría hombres mayores, todos empresarios, que seguramente serían más silenciosos que los demás turistas.Nos invitó a pasar por una puerta, tomando la precaución que pasara Ana adelante para poder mirarle bien el culo, lo cual hizo sin disimulo clavándole los ojos durante todo el trayecto. Aún hablando conmigo no podía dejar de ver el espectáculo que estaba dándole mi esposa, balanceando su hermosa cola dura de un lado a otro.Cruzamos varias puertas hasta llegar a una piscina más pequeña que la anterior; tenía una barra en la que se servían tragos y como había anticipado Roberto, apenas tres hombres mayores se encontraban allí. Lo que no había en ese lugar era ninguna mujer, así que las miradas de los tipos recorrieron el culo de Anita mientras pasaba frente a ellos. Ella por supuesto lo había notado y entonces arqueaba todavía más la cola para que pudieran admirarla un poco mejor.Ella se acostó boca abajo en una reposera, levantó la vista hacia los hombres y me dijo:“Viste, mi amor, los tengo enloquecidos a los ...
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