1. MI PRIMER 'CREAMPIE'


    Fecha: 25/11/2018, Categorías: Fetichismo Autor: MelkartXXI, Fuente: xHamster

    Siempre he tenido muy claro qué cosas haría en la cama con una chica y qué cosas no quiero hacer, y sin embargo, en ocasiones te ves arrastrado sin quererlo a una situación que resulta sorprendentemente agradable. Esta es la historia de cómo acabé haciendo una de esas cosas.Durante mis años en la universidad, siempre me buscaba algún trabajo veraniego. Como era buen nadador y sabía hacer primeros auxilios, muchas veces trabajaba en piscinas públicas en Sevilla o en pueblos cercanos, pero otras veces tenía que buscarme la vida ejerciendo de camarero e incluso disfrazándome de teletubbie para fiestas infantiles. Aquel verano tuve bastante suerte, y acabé en un campamento urbano al que los padres enviaban a los niños hasta la hora del almuerzo: pagaban bien, los niños estaban encantados de poder corretear todo el día y mi mayor preocupación era hacer juegos y poner tiritas si alguien se caía.Allí hice amistad con Fátima, una monitora de aproximadamente mi misma edad, cuyos enormes pechos cautivaron mis ojos desde el primer día que la vi. Era una chica alta, algo rellenita aunque ni mucho menos gorda, con una mirada tierna y de fingida inocencia que la hacía ideal para trabajar con niños... y conmigo. Nos llevábamos muy bien, bromeábamos bastante, y a la semana de empezar a trabajar ya quedábamos para tomarnos algo después de cerrar el campamento. A los quince días ya nos habíamos ido a la cama.Fátima me encantaba. Su cuerpo era increíblemente cálido, sumergir mi cabeza entre sus ...
    ... pechos era como entrar en las puertas del cielo, y la manera que tenía de abrazarme y besarme el cuello mientras me contoneaba dentro de ella me volvía loco; aún hoy no puedo evitar tener una erección al pensar en aquel cuerpo entregándose a mí. Mejor todavía, a mi nueva amiga tomaba la píldora, de tal modo que yo disfrutaba mucho más del sexo al sentir su piel desnuda contra la mía. Y sin embargo, había algo que no terminaba de llenarme con aquellos primeros encuentros que tuvimos. Notaba que ella no se dejaba llevar, y empecé a preocuparme de estar haciendo algo mal.Siempre he creído que los amantes deben hablar sobre lo que les gusta y no les gusta hacer, de las fantasías que tienen y aquellas otras que estarían dispuestos a cumplir a su pareja. Es por eso que le pregunté si yo estaba haciendo algo mal, o si acaso prefería que lo hiciéramos de alguna otra manera. Lo que me contó me sorprendió bastante: aunque disfrutaba muchísimo al ser penetrada, le costaba horrores tener un orgasmo de esa manera. Lo que a ella más le gustaba era que, inmediatamente después de que el chico se corriera, cuando se encontraba increíblemente excitada, el chico la “acabara”. Lo decía como con cierta vergüenza, y yo le dije que no tenía que tenerla, puesto que el objetivo era que ambos lo pasáramos bien. Le dije muy seguro que la siguiente vez yo la “acabaría”, pensando que con aquello ella quería decir que yo tenía que estimular su clítoris con mis dedos... pero me equivocaba completamente.La ...
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