1. Algo duro en mi espalda


    Fecha: 03/12/2018, Categorías: Anal, Sexo con Maduras, Voyerismo, Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Algo duro en mi espaldaEsa mañana de domingo desperté sintiendo la verga bien empalmada de mi adorado Víctor contra mi trasero, como todas las mañanas, pero esta vez la sentí por completo al haber pasado la noche completamente desnuda.Los rayos del sol apenas se filtraban entre las rendijas de la ventana y la habitación estaba casi en penumbras. Intenté incorporarme, pero mi cabeza comenzó a dar vueltas; típica resaca después de haber tenido una noche anterior muy disipada…Recordé entonces entre nubes de mareo que habíamos celebrado con Víctor nuestro tercer aniversario de casados y para ello nos habíamos alejado de la ciudad y alquilado una habitación en un bonito hotel, en medio de la nada…Volví a apoyar la cabeza en la almohada sin abrir mis ojos; era domingo y no había ningún apuro por regresar a la ciudad.Sonreí al percibir que la habitación aún olía a champagne, el mismo que anoche había vertido mi esposo sobre mi cuerpo desnudo tras colocar una venda en mis ojos. Luego estuvo lamiéndome durante un buen rato y además él mismo mojó su verga endurecida también con champagne, para que yo pudiera chupársela a gusto.Pero había algo más que no podía recordar… La resaca me estaba matando.Un rato después volví a despertarme y esta vez la gruesa verga estaba empujando contra mis labios vaginales. Sin moverme demasiado separé un poco mis nalgas, abriéndolas con mis manos y permití que el glande de Víctor se deslizara entre ellas, rozando casi mi ahora humedecida abertura vaginal. ... Eso me hizo temblar de placer.Abrí mi boca para suspirar, sintiendo que mi concha comenzaba a humedecerse.Volví a suspirar, abriendo un poco más mis nalgas, deslicé mi culo hacia atrás, colocando ese hermoso glande justo entre mis labios vaginales bien humedecidos.Eché mi culo más para atrás y comencé a sentir que su poderosa verga se iba deslizando dentro de mi concha. Terminé empujando más contra él, hasta sentir que su verga me había penetrado completamente. Sentía una gran dilatación; hasta me parecía que la cabeza de su pija estaba inusualmente mucho más grande…Comencé a moverme muy despacio y a jadear de placer, sintiendo su verga entrando y saliendo de mi cuerpo. La apreté con mis músculos vaginales y sentí que ahora mi esposo se había despertado, ya que él comenzaba a bombearme con ganas, aferrando mis caderas para guiar su pija dentro de mi agradecida concha…Yo continuaba abriendo mis labios para gemir; los ojos bien cerrados como si todavía la venda estuviera sobre ellos.Después de unos pocos minutos alcancé un orgasmo muy intenso, mientras sentía la dureza de su verga rozando por completo las paredes de mi vagina, dándome una tremenda fricción y haciéndome acabar como una verdadera perra en celo…Todo mi cuerpo temblaba, sintiendo que ese orgasmo había sido uno de los mejores de mi vida. Mientras sentía a Víctor todavía entrando y saliendo de mi concha.Unos instantes después, sentí que la verga de mi esposo por fin se hinchaba un poco mientras comenzaba a descargar ...
«123»