1. Mi venganza (5): Final


    Fecha: 04/12/2018, Categorías: Grandes Relatos, BDSM Autor: AMorboso, Fuente: CuentoRelatos

    ... más esperando. Esta vez hubo todo tipo de servicios, incluido un matrimonio al que tuvo que atender a ambos. A todos les insistía en que la puta no debía correrse, que cuando la viesen excitada le retorciesen los pezones o el clítoris o hiciesen cualquier cosa para evitarlo. Casi todos nos conocían, pues eran vecinos desde que fuimos a vivir de recién casados y todos tenían en común: las ganas de follársela desde que llegamos. Así todos los días. Siempre había alguien dispuesto a follarla por el coño o el culo, cuando no eran varios. Llegó un momento que se resignó a ello y ya no la avergonzaba ni lo que le decían ni lo que le hacían los que hasta entonces habían sido sus vecinos. En el club, bailaba desnuda hasta la madrugada, en varios pases, cosa que no se le daba mal, tenía estilo para calentar a los hombres y alguna que otra mujer. El problema era que con sus grandes tacones y los movimientos sensuales, se le dañaban los pies y se le hacían heridas que luego yo desinfectaba con alcohol y curaba con pomadas calmantes. Entre pase y pase, tenía que atender a la numerosa clientela del local, la mayoría presentes por verla a ella y poder follarla. Pues la fama había corrido y el hecho de follarla sin permitir que se corra, daba un valor añadido al morbo del sexo con ella. Por otra parte, pronto estuvo instalado el sistema de cámaras con control remoto que compró El Fajina, por lo que quedamos en mi casa una mañana para instalarle la App en su teléfono y explicarle el ...
    ... funcionamiento. Una vez instalada y configurada (yo también la tenía en el mío), tomamos una dirección al azar de las que correspondían a uno de sus centros especiales para clientes especiales, y rápidamente apareció la habitación vista con una toma lateral, en la que había una mujer acostada boca arriba sobre una mesa, bien sujeta e inmovilizado su cuerpo con bandas de lona, los pies en alto en unos apoyos de tipo ginecológico, la boca sellada con una bola y cinta adhesiva sobre ella, con las piernas abiertas hasta el dolor. Frente a su coño un hombre con bata de médico, sostenía en sus manos una pistolita que no veía yo desde que era muy niño. Consiste en una pistola en plástico con un alambre rígido y grueso envuelto en un muelle, que recorre desde el cañón al percutor. Tirando del alambre hacia atrás, se carga. En el extremo del cañón se ponía un tapón de corcho atado con un hilo para no perderlo y al presionar el gatillo el tapón salía disparado alcanzando una distancia de un par de metros o lo que llegase el hilo de sujeción. Si colocabas un objeto a esa distancia, se podía hacer tiro al blanco. Cambiando la imagen a la cámara que se encontraba a espaldas de él, observamos que el caballero se entretenía en disparar tapones de corcho dentro del coño de ella. Que luego recogía con su mano envuelta en guante de látex. Me dio un ataque de risa que no podía decirle nada. Solo señalaba la imagen y me volvía a dar otro ataque. Intentaba hablar, señalaba y un nuevo ataque. -Puedes ...
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