1. Cuando necesite algo, sabe dónde encontrarme


    Fecha: 06/12/2018, Categorías: No Consentido, Autor: nena-Xversa, Fuente: CuentoRelatos

    - “Kiarita, ven a mi oficina”. Ella estaba sonriente puesto que parecía haber conseguido lo que pidió. Fue a dejar sus cosas a su casillero y se dirigió a la oficina del director. Entró a su oficina, la secretaria se había retirado-"mejor, así me es más facil coquetearle"- lo dijo para sus adentros. Le tocó la puerta y salió a recibirla. Ella pasó y lo abrazó agradeciendo su amabilidad. El la vio a los ojos, le sonrió y le dijo: -“Kiarita quiero darte una lección de vida, hay mujeres que nacieron para ser respetadas, deseadas, queridas por los varones; nos pueden atraer, nos pueden excitar, pero, nos gusta procurarlas, tratarlas con amabilidad, ser caballerosos y respetuosos. Y las hay como tu, chicas que intentan ser o parecer, imitar o querer ganarles a otras congéneres, esas son las que no nos inspiran el más mínimo respeto, nos producen lástima, desprecio por su comportamiento y a su vez, muchas ganas de poseerlas. A mi me gusta usarlas y pisotealas más de lo que ya están. En la mínima oportunidad quebranto su patética integridad. Te acercaste a mi por querer ser mi nueva alumna favorita o tener tratos preferenciales, bueno en primera: nada en esta vida es gratis, que trato preferencial me brindas tu a mi para yo quiera hacer lo mismo.” – Le acaricia el rostro –“El segundo punto, el que nos trajo hasta aquí, fue que tú quieres competir con tu compañera por mi condescendencia, pero ella pertenece al primer grupo de mujeres que te comenté. Por supuesto que la deseo, ... indudablemente si pudiera follarla lo haría gustoso, claro que le coqueteo y me excita su cuerpo, pero, también se ha ganado mi cariño y aprecio, soy condescendiente con ella porque me nace, porque me gusta serlo. Yo pude ver en tus ojos que quieres ese trato pues, debes darme algo que compense y valga mis atenciones, mi amabilidad y los beneficios para contigo... Viniste buscando algo y lo encontraste…” Dicho esto, comenzó a manosearle las tetas, a pellizcarlas con los dedos. Ella lloraba callada con el ánimo por los suelos. Solo lloraba y buscaba hacerse bolita, pero él no la dejó, siguió manoseándola y pegándola hacia él. Subió una mano a su cara y la acarició toda de forma libidinosa, con los dedos le estiraba los labios y los lamia lascivamente. La aprisionó en la pared de su oficina, pegando su cuerpo contra el de ella, aplastando sus tetas a ella le produjo dolor y él se envolvía en la excitación que le provocaba el roce de los senos y la dominación que ejercía en ella. –“Fui tan estúpida e ingenua” -Pensó ella. - Estaba tan metida en sus pensamiento y recriminaciones personales que no hizo nada cuando el comenzó a desabotonar su blusa. Ella se quedó inmóvil y se puso a recordar. Horas antes de esa situación. Recordando su conversación previa. Ella se dirigió a su oficina porque necesitaba realizar unos trámites, debía hacer unos movimientos importantes que son tardados y costosos. Sin embargo, la dirección puede otorgar fichas de apoyo al estudiante: las fichas amarillas que ...
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