1. En el baño de un restaurante


    Fecha: 16/12/2018, Categorías: Anal Sexo con Maduras Tabú Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    En el baño del restauranteUn viernes mi adorado Víctor llamó desde su oficina, proponiendo llevarme a cenar afuera. Acepté encantada y me dispuse a salir a comprar un vestido nuevo para estrenar esa noche.Me acompañó Helena a recorrer varias tiendas. En una de ellas nos encerramos en el probador y apenas me desnudé para probarme una tanga negra, Helena se abalanzó sobre mi cuerpo y me comió la concha como jamás nadie lo había hecho. Me dejó loca.Quise hacer lo mismo con ella para retribuirle el favor, pero me detuvo diciendo que la noche anterior había salido de levante y conseguido llevarse a su cama un negro africano, que le dejó la concha en llamas y muy dolorida, pero además muy satisfecha con siete orgasmos a través de toda la noche…Finalmente compré un vestido negro bien ajustado y corto, una tanga tipo hilo dental negra y medias de nylon haciendo juego con la lencería.Después de despedirme de Helena, subí a mi departamento a ducharme y prepárame para recibir a Víctor.Cuando llegó mi adorado esposo, se quedó con la boca abierta. Comenzó a acariciar mi cola y mis tetas, para terminar hundiendo sus dedos en mi vagina empapada. Yo estaba muy caliente y quería que Víctor me cogiera ahí mismo en el piso, sin quitarme el vestido, pero él entonces siguió adelante con la propuesta original de salir a cenar y luego tener una “noche especial”Al llegar al restaurante nos sentamos en una mesa reservada. Frente a nosotros había una pareja. El hombre era algo mayor, rondando casi ...
    ... los sesenta años; su esposa era un poco más joven y bastante atractiva.El tipo estaba de frente y no dejaba de mirarme; disimulando frente a su esposa.Durante la cena Víctor no dejó de acariciarme las piernas por debajo de la mesa, diciéndome que cuando regresáramos a casa, me iba a dejar de cama… Yo realmente estaba muy caliente…Apenas terminamos el plato principal me levanté de la mesa, diciéndole a Víctor que necesitaba ir al baño. Me sentía muy mojada con la excitación.Cuando estaba por entrar al baño de damas, una mano me aferró el brazo. Era el viejo de la mesa vecina…Me apretó contra una pared, diciéndome al oído que esa noche estaba muy cogible, al tiempo que pasaba su lengua por mi cuello. Pude sentir un par de dedos frotando mis labios vaginales a través de mi diminuta tanga.Me tomó de una mano y me arrastró al baño de hombres.Yo estaba muda, con una mezcla de miedo y excitación que me humedecía más y más todavía. Ahora podía sentir mis flujos ya deslizándose por mis muslos… No pude ofrecer ninguna resistencia…Me encerró con él en una de las pequeñas cabinas y levantó mi ceñido vestido hasta mi cintura, arrancándome el hilo dental de un tirón.Me hizo agachar frente a él y sacó su verga erecta del pantalón.Abrí mi boca y comencé a chupársela con desesperación, mientras bajaba mi mano y me metía un par de dedos en la concha.De repente me quedé paralizada: Había reconocido el carraspeo de Víctor. Mi esposo estaba allí afuera de la cabina; aunque después me tranquilicé un ...
«12»