1. Educado una familia Cap VI Parte XII


    Fecha: 17/10/2017, Categorías: Incesto Autor: wendy1988, Fuente: SexoSinTabues

    La relacion de las hermans continua las confesiones tan calientes que mi hermanita Lucy me hiciera en privado en la soledad de nuestro escondite secreto, y habiendo descubierto por boca de ella todos los deleites que provienen de las primicias de la desfloración, de esa primera embestida que al fin y al cabo toda mujer, lo reconozca o no, desea muy en el fondo de su mente cuando es virgen, comenzaron a forjarse dentro de mí con mayor fuerza que nunca una serie de deseos insatisfechos que se manifestaban especialmente debajo de mi vientre Allí donde precisamente donde se me juntaba la zona interna de mis piernitas; en esa región prohibida que tan generosamente nos brinda placer cuando somos penetradas, y en fin; se comenzó a manifestar en mi sangre el ardiente deseo de ser penetrada por mi papi lo antes posible. Por eso cuando pensaba en aquellas cosas que Lucy me decía: "....estás aún muy chiquita para eso...", "...no te desesperes, que ya llegará el momento tan anhelado....", "...tal vez papito te la hará cuando llegues a tener mi edad...", etc., aquellos deseos interiores de ser desvirgada cuanto antes se convertían en un calvario para mí, pues a pesar de estar aún pequeña, en realidad mis deseos íntimos por hacerlo rebasaban con mucho la idea de tener que esperar por más tiempo. Los días fueron transcurriendo sin mayores novedades en el ámbito de mi hogar, mientras me daba cuenta cómo de vez en cuando papito se llevaba a mi hermanita Lucy al establo, situación que me ...
    ... llenaba de rabia y desesperación al no ser yo la elegida para eso. Y aunque papi a veces me llevaba a mi también y me hacía lo mismo que las ocasiones anteriores, aquello como que ya no me llenaba; ya no me causaba ninguna satisfacción y sentía en mi interior cierta envidia hacia Lucy, que era la que en realidad disfrutaba de los placeres que hasta entonces me habían sido vedados. Cuando me hallaba solita, sólo pensaba en la forma de poder presenciar, al menos, una escena entre papito y Lucy para irme preparando de alguna manera para cuando llegase mi momento tan soñado. Así que dentro de mi calenturienta mente, me di a idear un plan a espaldas de papi y de Lucy, por supuesto, que me permitiera verlos coger, ver como papi se la metía a mi hermanita y también poder deleitarme a escondidas de los secretos que ellos dos guardaban en sus relaciones incestuosas, y que quizás Lucy no me expresaba totalmente por alguna razón desconocida. ¿Qué tal si un día me anticipaba a ellos, yéndome al establo antes, y escondida detrás de la cabaña, los espiaba para ver todo lo que hacían? Eso sería genial -pensaba yo para mis adentros- Pero, ¿Y que tal si me descubrían? ¿Qué pasaría si papito se daba cuenta de que los había estado espiando? ¿Y qué sentiría Lucy al saberlo? ¿Quizás pensaría que yo la había traicionado? Aquella serie de pensamientos íntimos y otros más me llenaban de temor e impedían que yo actuara, hasta que en cierta ocasión la suerte me favoreció y no dudé en lo más mínimo de ...
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