1. Fernanda, una virgen iniciándose en el sexo


    Fecha: 26/12/2018, Categorías: Sexo en Grupo No Consentido Autor: Mamaceando, Fuente: CuentoRelatos

    ... Para el viernes deje mi ropa más bonita. Un vestido corto y una chamarra de mezclilla con parches muy lindos. Así que tome un taxi hasta la dirección que me dieron. Que estaba a unas diez cuadras de mi casa. Cuando toque el timbre y nadie salía me pareció extraño, seguro me jugaron una broma. Pero Justo cuando di la vuelta para irme, la puerta se abrió. —Hola, viniste —Antonio me saludo y me invitó a pasar, pero no había nadie. Pensé que seguro, como la rara que soy, llegué muy temprano. —¿Y quién más viene? —le pregunte y él sonrió de manera irónica. —La verdad, quería estar contigo. Y no encontraba la manera de invitarte a salir —Se acercó a mí y me beso, mi primer beso. Metía su lengua en mi boca y yo me deje llevar, con los ojos cerrados disfrutaba de sus labios y sentía como sus manos comenzaban a recorrer mis piernas hasta llegar a mis nalgas. La sensación era como de pequeños choques eléctricos. Sentía un nerviosismo extremo en mi estómago. Pero me gustaba. Cuando por fin volví a tener conciencia de mis actos, ya estábamos recostados en un sillón y mi vestido estaba hasta la cintura. —¿Me vas a mamar la verga? —Me dijo, mientras jalaba mi cabeza en dirección a su pantalón y se sacaba el pene. El olor, entre orina y sudor me pareció repulsivo. Pero en cuando sentí su calor en mis labios, sin pensarlo lo metí en mi boca ahí estaba empinada en un sillón mamando verga por primera vez. Antonio me tomó de la cabeza y me llevaba poco a poco, para que mis movimientos no ...
    ... fueran tan torpes y pudieron entrar la mayor cantidad de verga posible. No tengo idea de qué tamaño debe tener un verga, pero está la sentía enorme, mi boca se llenaba por completo. De repente sentí una, dos manos, cinco. Abrí los ojos y vi varias siluetas alrededor mío. Apretando mis tetas, sobando mi culo y bajándome la tanga. Me retorcía para zafarme, pero Antonio ya tenía mis manos aprisionadas contra mi espalda y no podía moverme, ni siquiera podía sacar su verga de mi boca. Solo podía sentir sus manos por todo mi cuerpo, dedos entrando y saliendo de mi panochita y cola. Mis lágrimas no los conmovieron ni un poquito. Luego Antonio les dijo algo, no sé qué. Pero todos pararon. Se acercó a mi oído y me dijo. —Un bukkake, solo eso. Aún con las manos atrás me arrodillo y por fin pude ver a Erick un chico tímido, Mario, el mejor amigo de Antonio y a Víctor el gordo nerd de la clase. Todos con la verga en la mano. —Abre la boca —me ordenó Antonio y la verga de Erick flaca en comparación a la que probé primero entro en mi boca. Aunque larga, podía sentir como llegaba a mi garganta. Luego fue su amigo Mario me metió a la fuerza su verga, para mi sorpresa, sabía a limpio, como a frutas. Pero mi boca se encargó de eliminar ese sabor y el gordo lo quito para meterme su pequeñito muy pequeñito pito. Se turnaban para que mi boca les chupara y hacía un rato que mis lágrimas desaparecieron. Y con convicción me dedicaba a chuparcada una de esas vergas. Hasta que di un respingo. Sentí que ...
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