1. Mi odioso vecino prostituye a mi esposa


    Fecha: 18/10/2017, Categorías: Sexo Duro Sexo con Maduras Voyerismo Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    ... llevarlo a esa habitación y hacerse coger por él. La filmaría y entonces tendría otro argumento más para chantajearnos.Lo miré con ganas de querer estrangularlo, pero el muy turro adivinó mis pensamientos:“Tranquilo, cornudo, no es el primer cliente que trae tu mujercita aquí…”“Es verdad, éste ya es el sexto… y alguna vez me va a tocar a mí disfrutar de ese culo…” Agregó su primo, mientras miraba a mi esposa con el rostro desencajado de lujuria a través del espejo…“Vas a dejarme coger a tu puta mujercita, cornudo?” Preguntó Jorge.No le contesté, solo miraba a Ana a través de ese vidrio.“No seas maleducado, Víctor, mi primo espera tu respuesta” Dijo Oscar.Giré hacia Jorge y esta vez en lugar de responderle, le propiné un buen puñetazo en plena cara, que lo derribó al suelo. El tipo se levantó tomándose la nariz entre sus manos.“Pedazo de cornudo, le voy a romper el culo a la puta de tu mujercita…”Luego se retiró de la habitación y ya no volvió a aparecer.Mientras tanto, en le habitación contigua, Ana se había subido a la cama sin desvestirse y se encontraba sobre sus manos y rodillas, esperando que el hombre que había levantado en la calle terminara de desnudarse.En cuanto lo hizo, pude ver que ese tipo cargaba una verga descomunal.Se le tomó con ambas manos y apuntó directamente a los labios vaginales de Anita, que se había corrido la tanga transparente a un costado, para facilitarle el acceso a su húmeda concha.A través de los parlantes pude oír el rugido de mi esposa ...
    ... cuando el hombre la penetró en una sola estocada, hasta que sus bolas chocaron contra los firmes cachetes de Ana. Luego la tomó con firmeza por las suaves caderas y comenzó a bombearla con un ritmo infernal de mete y saca, mientras ella aullaba y deliraba de placer.Después de hacer que Ana acabara al menos dos veces, el hombre se relajó y volteó a mi esposa boca arriba. Entonces abrió sus piernas, colocó los tobillos de Ana sobre sus anchos hombros y nuevamente, en una sola embestida brutal, se hundió en ella mientras gruñía salvajemente.Ana abrió la boca pero no emitió ningún sonido. Pude ver que algunas lágrimas corrían por sus mejillas, mientras ese bruto la cogía sin piedad…Luego ella comenzó a jadear y gemir, mientras el tipo gruñía como un oso.Finalmente después de una última y violenta embestida, el hombre se quedó quieto con su verga enterrada hasta el fondo en Ana y por fin se arqueó, vaciándose dentro del delicado cuerpo de mi mujercita.Se salió de ella, se vistió y dejó la habitación, después de arrojar unos billetes entre los muslos abiertos de mi esposa, que quedó abatida sobre la cama, acostada en un charco de semen que rebalsaba de su maltratada concha…Oscar se volvió hacia mí, riéndose a carcajadas:“Es suficiente por hoy, cornudo, ahora vas a esperar a tu mujercita en casa… ella todavía tiene que hacer alguna otra cosa para mi…”Con la mente un poco confundida abandoné ese oscuro lugar, pensando que no terminaba de entender cómo mi dulce esposa se había degradado ...