1. Mi novio y yo


    Fecha: 05/01/2019, Categorías: Dominación, Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Habíamos quedado en reunirnos solo para platicar y así lo estábamos haciendo, solo que para remarcar mis ideas, inconscientemente pasaba mis manos sobre sus senos, mientras charlábamos los acariciaba, pero cuando notaba que solo estaba tratando de llevarme la contra, la daba de pellizquitos, lo que la distraía y callaba. En eso me dijo medio en broma, mejor cállate que no sabes nada de nada, además deja de estar jugando, me vas a coger o no, por que si no, entonces me voy a masturbar al baño y ya, así que le di una buena mordida en el pezón que tenia más próximo, la sentí retorcerse en la cama y cuando me acerque al otro, suplico: - No papi, ya me voy a portar bien. (Esa tonta cerveza que me estoy tomando me hace buscar broncas innecesarias). - Eso lo veremos, descúbrete. - Carlos, gemí al sentirlo cerca. Perdóname ... por favor... perdóname.... El no contesto. Solo desnudo mi seno y lo mordisqueo con un poco más de fuerza. (Hace unos días la estuve azotando en las nalgas, no me imagino por que le excita algo así, pero después comprobé que estaba toda mojada.) - Bien quieres perdón, bueno pues pídelo, pero pídelo bien. Tomándome del brazo me arrodillo y me acerco a su falo, así que le di unos cuantos besitos en la punta y dije: - lo siento - Pues yo también criatura, es hora de comer Y me empujo la tranca hasta la garganta, - bien ahora lámelo, chupale la cabecita, el tronquito, Comencé a contonearme, en parte por el gusto (el sabor, la dureza y el tamaño de este falo, me ...
    son tan queridos) y en parte buscando atraer sus atenciones. Cosa que ocurrió efectivamente, ya que comenzó acariciando mi clítoris, mientras metía un dedo en mi vagina, (esa es una de mis caricias favoritas) De pronto empecé a sentir las joyas (como ella las llama) duras muy duras, la entrepierna con un dolorcito y el palo, que rico sentía mi palo, era urgente retirarle, así que tuve que arrancarla prácticamente de mi miembro. Ya un poco mas repuesto la desvestí y acomode para un 69. Esa lengua, cosa más hermosa y despiadada, se hunde violentamente y siempre encuentra el modo de dar en el blanco justo. Me da muy fuerte, muy rápido, por mas que me quito, me encuentra, me saca el aire y casi no puedo concentrarme para atender a mi propia mamada de tanta chupada y lamida que me da, he sabido que las chicas levantan las caderas casi ahogando al incauto romeo, pero yo trato de rehuir el contacto, al tiempo que agradezco no ser tan hábil como para hacerlo. - Hasta que se te hizo chiquita, te voy a dar tu Lechita y tu mija te la tomas toda como la buena niña que eres. - Si papi y comencé a disfrutar de su semen. (Pero no pude evitar que un poco se escapara). - Así que la niña tira la leche ¿no? (dijo y me jalo sobre sus rodillas) - Papi ¿qué haces? - Te voy a enseñar a no desperdiciar la leche, cabrona!, Además hoy has estado muy grosera ¿o que?, Crees que todo tengo que disculpártelo. - Pero eso no es razón para que me pegues, suéltame, (dije tratando de incorporarme, pero me tenia ...
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