1. Zorrita mala


    Fecha: 08/01/2019, Categorías: Fantasías Eróticas Sexo en Grupo Autor: NiñitaCaliente1, Fuente: CuentoRelatos

    Era sábado por la tarde, el clima estaba con señales de ser un día caluroso y de manera sorpresiva los tíos de Laura llamaron invitándola a ella y a sus papás a una parrillada, sin dudarlo aceptaron y prepararon las maletas para pasar todo el fin de semana con ellos. Sus padres la recogieron de la universidad cuando las clases terminaron por lo que no tuvo tiempo de cambiarse, aunque eso era lo de menos. Lo único que había en la mente de la castaña era poder llegar y meterse a la alberca que sus tíos habían mandado a construir hace varios meses y que apenas un par de semanas atrás había quedado terminada. Cuando llegaron, bajo y saludo a sus tíos con entusiasmo. Estos les enseñaron las habitaciones de huéspedes nuevas en donde se quedarían; estaba desempacando sus cosas cuando escucho un grito e sus padres diciéndole que se irían con sus tíos a comprar todo para la reunión, ella les respondió afirmativamente diciéndoles que no había problema. En cuanto vio el auto salir de la zona privada en donde su familia vivía, salió directo hacia la cocina y abrió la nevera en busca de algún jugo. Los busco hasta que se topó con estos abajo y hasta el fondo, se inclinó dejando su cola en alto y -debido a lo corta de la falda- mostrando levemente las bragas de color blanco con estampados de besos. Una vez que la tomo se colocó derecha de nueva cuenta y gracias a un espejo que se encontraba en la cocina pudo ver cómo un hombre de aparentes 30 años le veía el trasero sin disimulo alguno. ...
     —¿Quién es usted? — inquirió algo sonrojada y ocultándose tras el mesón de la cocina. —Eso debería preguntárselo yo, señorita —este le dedico una sonrisa y se acercó poco a poco rodeando la barra—. ¿Cómo entró aquí? A mis jefes no les gustará saber que una intrusa se metió en su casa, aunque sí me haces un favor prometo no decirles nada. La tomo de la cintura y la pego a su cadera donde restregó su miembro semi parado mientras le acariciaba por debajo de la falda. Laura río divertida y lo miro desafiante antes de soltar su frase ganadora: —Tus jefes son mis tíos. Al escuchar aquello el hombre se quedó en shock y con una risilla de Victoria Laura se zafó de su agarre y regreso a su habitación contoneando sus caderas. - Ya era sábado y la parrillada iba de maravilla, los adultos reían ante los comentarios que soltaba y mientras la menor de todos disfrutaba de la alberca, en donde aprovechó a estrenar su nuevo bikini, uno sumamente revelador y -sin que sus padres se dieran cuenta- dos tallas más chico para que apretara bien. Sintió una mirada sobre ella durante todo el rato y basto voltear una vez para darse cuenta que era el jardinero que no dejaba de devorarla con la vista, lo graciosa es que de vez en cuando desviaba la mirada a los adultos, como si temiera que lo descubrieran. —¡Auch! Se giró a todo prisa cuando escucho el quejido adolorido de su tío, nado hasta la orilla y vio como un poco de sangre salía de la herida poco profunda. Decidieron llevarlo al hospital por si ...
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