1. Maby, la hermana de mi jefe


    Fecha: 11/01/2019, Categorías: Anal, Confesiones, Autor: Gabriel351, Fuente: CuentoRelatos

    puntualmente y a los cinco minutos recibí un llamado telefónico de Mabel diciendo que se había quedado dormida y que vendría cerca de las ocho. Supuse que había salido a la noche, estaba sin hijos ya que el hermano se los había llevado con él de vacaciones y era el momento de disfrutar de su relativa soltería. Cuando la vi ingresar en la oficina, lancé una exclamación de aprobación a lo que estaba viendo, ese día Mabel estaba para el sacrificio. Había pasado por la peluquería, se había hecho un pequeño recorte en su cabello no muy largo y enrulado de color castaño oscuro (teñido) al cual le había agregado una mechas rubias que le quedaban muy bien, su rostro como de costumbre maquillado en ojos y parpados y un rouge rojizo suave y brillante sobre sus labios carnosos, de sus orejas colgaban unos pendientes grandes y dorados, llevaba una solera amarilla canario de muy finos breteles que se sujetaban al cuello, un escote pronunciado que insinuaban sus senos medianos (87 cm.) muy ceñida a su cuerpo con su espalada descubierta en un tercio, así sus senos se mostraban por demás insinuantes con sus pequeñas redondeces, la solera marcaba su cintura pequeña (65 cm.) y se sus insinuantes caderas (95 cm.) con sus nalgas redondas y paradas, su falda corta se detenía a unos 10 cm. de sus rodillas mostrando la perfección de sus piernas, y para dar un poco más de altura a su figura lucia unos sandalias abiertas de plataforma con tacos bastante altos lo que hacía lucir mejor su piernas y ...
    darle un quiebre exquisito a su cuerpo haciendo que su culo se marcase más insinuante todavía y que su solera marcase los bordes de una bombacha muy diminuta. Ella agradeció mi saludo y nos pusimos a desayunar con mate y facturas. Luego nos pusimos a trabajar, ella lo hizo en el escritorio al lado del mío, lo que hacía desconcentrarme porque mis ojos no podían dejar de observar sus muy dotadas piernas que su breve falda hacia ver excitantes y ni que hablar cuando se trasladaba por la oficina moviendo sus nalgas de manera insinuante y provocadora como lo hacía habitualmente solo que esta vez su falda las hacia lucirse más aún. El trabajo a pesar de todo esto lo terminamos muy rápido; a las 10:30 ya lo teníamos listo, sabía que ella necesitaba del dinero que esas horas extras le estaban dando entonces le propuse quedarnos a pesar de todo hasta las 13 horas. Volvimos a tomar mate para hacer tiempo, yo me volvía loco porque estaba sentada frente a mi y su falda apenas si cubrían sus piernas cuando ella las cruzaba, ni que decir lo que insinuaba su escote con sus pequeñas tetas, en la charla supe que ella llegó tarde a la oficina porque había salido con sus amigas a cenar y se acostó a eso de las tres de la mañana, entonces como quien no quiere la cosa dije: G- Solo con amigas? M- Si, que acaso no puedo salir sola con ellas G- Si, pero es un desperdicio… tres bellezas solas. M- Ellas si son lindas pero yo…no tuve esa suerte. G- Quien te dijo eso? Si me lo permitís realmente, tenés un ...