1. Continua mi aprendizaje


    Fecha: 24/01/2019, Categorías: BDSM Sexo con Maduras Lesbianas Autor: Rocio-sum, Fuente: xHamster

    Durante toda la semana el trabajo continuo igual. En verdad Carmen estuvo más dura conmigo de lo normal, pero a ojos de los demás eso no se apartaba mucho de su comportamiento habitual. Varias veces se quejo de mi trabajo y comentó que mis errores no podían permitirse. Aquella situación me excitaba, y aun más cuando un compañero me animó a soportar el mal carácter de la jefa.El viernes por la mañana me citó a su despacho, entré, me dio unos papeles y sin alzar la voz me dijo: Esta tarde te espero en casa. Al salir a las siete me dirigí hacia el chalet. Aparque junto a su coche y llame al timbre. Ella abrió la puerta, llevaba un salto de cama transparente que mostraba una ropa interior en forma de correajes. Sonreí y me abofeteo: Llegas tarde. Pero… estaba acabando el trabajo que me distes. De nuevo volvió a abofetearme. "Nadie te ha dicho que hables". Me ordeno que la siguiera al salón.Se sentó en el sofá y gritando dijo: Aun no te has quitado la ropa? Lo hice de inmediato. Se levanto y paseó a mi alrededor mirando mi cuerpo. De repente un dedo me rozaba, una mano me apretaba, una boca me mordisqueaba,…, yo estaba muy excitada. Noté algo en mi cuello y vi que me estaba poniendo un collar. "Sabes tiene tu nombre" me susurro al oído. "De pequeña mis padres no me compraron ningún perrito, ahora ya tengo mi perrita". Me puso a cuatro patas y me paseó con una correa. Primero por casa, después salimos al jardín, en la parte de atrás vi una caseta de perro, como si fuese de ...
    ... dibujos animados, me hizo entrar. "Esta será tu casa sino te portas bien, ahora ladra para decir que lo has comprendido". No me lo pensé dos veces, ladré. Me ordenó que saliese, me puso en pie y me dio un largo, cálido y húmedo beso que me hizo sentir en el cielo.Entramos en casa, me quitó la cadena, pero no el collar. Se sentó en el sofa y me ordeno que me arrodillase y le lamiese el coño como una buena perra. Lo hice, sin descanso, hasta que la mandíbula me dolía y casi no podía mover la lengua. Carmen se corrió tres o cuatro veces, quizás más, no las conté.Después fui a la cocina, prepare algo para cenar y se lo serví. Ella cenó en la mesa y yo en el suelo, a sus pies."Quizás te compre un vestido de criada, te gustaría?"A mi me gusta lo que a usted le guste, Ama""ja ja, muy bien!! Has aprendido pronto."Después de cenar estuvimos hablando un poco, ella en el sofá y yo acurrucada a sus pies. Hablamos de como se excitaba tratándome mal en la oficina, de cómo se imaginaba tenerme debajo de su mesa comiendo su coño,…También habló de quienes le gustaban y quienes no en la oficina. Mientras hablaba acariciaba mi cabeza y me insultaba o halagaba según momentos.Al cabo de un rato me levantó, me situó sobre una mesa, ato mis pies y manos y se fue. Regresó con un consolador con arnés como si fuese un pene. Empezó a pasarlo por mi coño mojado y me penetró con fuerza. Yo gritaba y gritaba y ella aun empujaba con más fuerza. No tardé en correrme. Sacó el consolador y lo puso en mi ano. Me ...
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