1. Divagando


    Fecha: 07/02/2019, Categorías: No Consentido Dominación Autor: rompeculitos69, Fuente: CuentoRelatos

    Después de mis 3 relatos anteriores, “La primera vez, la segunda vez y la última vez que compartí a mi esposa” debo decirles que de esto ya ha pasado bastante tiempo, y no hemos ninguna otra experiencia de ese tipo, como pudieron leer en mi último relato, Sonia ya no quiso participar más en tríos y mi mejor amigo se fue para siempre. Ahora Sonia y yo andamos cerca de los 40 años y bueno el tiempo no perdona a nadie, pero sin embargo ella sigue siendo muy guapa de buen ver y me atrevería a asegurar que si la vieras no le decías que no jejeje. Últimamente me han regresado los deseos de verla cogiendo con otro y no sé por dónde empezar, todo resulta tan excitante. Es por eso el título de esta historia, porque solo “divaga” mi mente pensando mil cosas que podrían suceder, hace poco tuve un sueño un tanto cachondo en donde Sonia estaba casada con alguien más y vivíamos en la misma casa, el tipo era muy alto y corpulento y ya había tenido 3 hijos con él, a ella la podía ver desarreglada con un vestido ligero y un delantal, él la regañaba y gritoneaba pero ella no decía nada. De repente veía como la tomaba por detrás de la cintura, mordisqueándole en el cuello y manoseándole las tetas, mismas que las sacaba y se las dejaba al aire sin importarle nada, la tomó de la mano y a jalones la llevó a la recamara en donde de un empujón la aventaba en la cama y el tipo este se bajaba los pantalones mostrando una enorme verga, abriendo las patas de Sonia a no más poder y se le fue encima ...
     metiéndosela de un solo golpe, y bombeándola salvajemente tirándola del pelo, comiéndole las tetas y el cuello. Esto no era para Sonia, más bien era humillante y doloroso y yo solo pensaba en que esa era la vida que ella había escogido por dejarme a mi e irse con ese tipo. Sin embargo, las escenas del sueño y las vivencias de haber compartido a mi esposa en la realidad son en demasía excitantes ya que por el sentimiento que nos une es muy cachondo ver como alguien se da a mi mujer, ver como utilizan sus agujeros como simples recipientes de semen y ella se deja hacer. Con Ricardo existía toda la confianza de hacer algo, pero llegó a ser “rutina” o “predecibles” los encuentros y así ya perdía un poco el contexto; hace poco en casa tenía 3 o 4 trabajadores haciendo remodelaciones en ella, y en un fin de semana Sonia se puso un vestido entallado, aunque largo hasta los tobillos pero podía ver sus grandes tetas, y con las zapatillas se levantaba muy rico su culo, cuando ella pasaba frente a ellos no dejaban de mirarla, esto hizo volar mi imaginación en muchos sentidos, así como invitarles una cerveza y a mi mujer también para ver si se organizaba algo. Pero sinceramente más me hubiera gustado dejarla sola en casa, con estos amigos uno de ellos se atreviera a hacerle la plática, echarle algunos piropos subidos de tono o de plano tomarla por la fuerza y plantarle un beso de lengua que le llegara hasta la garganta. Me imaginaba a los amigos estos forzándola, y sobándola obscenamente sobre ...
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