1. La pertenencia (9): La joya


    Fecha: 10/02/2019, Categorías: Dominación, Autor: ibarra.heber, Fuente: CuentoRelatos

    mantener esa plata brillando. "Muy bien, va a ser un gustó lucirte así. Te puedes sentir orgullosa." "Me siento muy orgullosa. Soy feliz de saber que quedas bien luciéndome así." "Ahora quiero saber cómo te ves sólo con la cadena, los aros y la pulsera." No hizo falta ni alguna indirecta ni una mirada decidora. Ella sabía perfectamente que quiere decir "sólo con." "Aún mejor. Capaz que quiera mostrarte así también." No hizo ningún comentario al respecto, pero su sonrisa confirmaba que sólo hacía falta que fuera mi deseo para que ella pusiera todo su corazón detrás de ser mostrada como mi pertenencia. Sin instrucciones, interpretando mi silencio y mi mirada, apagó la luz y se acercó para desvestirme. Esta vez prodigó sus atenciones desde un principio. Supo ponerse de tal manera que era yo el que tomaba la iniciativa y la decisión de cómo ponerla. Sabía ser dúctil. Esta vez, en vez de llamarle perra la monté. Su pelo me sirvió de rienda. Levantaba la cabeza según la tensión que imponía, manteniendo siempre la espalda convexa, lordótica. Al caminar su postura era normal, pero conmigo no dejaba de acentuar sus caderas estrechas de esta manera. Emitía una A a la que le sólo le faltaba una Y para ser un Ay de dolor. No que hubiese evitado el dolor en mis manos, pero mi gusto por su placer tenía un límite en ese respecto. Sabía cuándo moverse y cuando quedarse quieta para ser cómodamente de mi uso. Sabía que me gustaba ver como después de un buen rato de haberla disfrutado, perdía ...
    el control y buscaba con ansias lo que quería y donde lo quería. Era una linda ocasión para hacerla sufrir negándoselo. "Papito, no seas malito, papito, dame tu verga por favor." De rodillas, gateando, abriendo la boca, sacando la lengua, estirando la mano. Levantando la cintura con la cabeza en el suelo. "Por favooor, méteme la verga en el culo por favor, papi por favor, quiero sentir tu verga abriendo mi culito por favor, mi culito quiere verga, ay que rico, mi culito quiere verga." La invitación no era sólo la directa, también era una excelente ocasión de darle palmadas por ser una mamona tan calentona, tan cochina. "Si papi, estoy recaliente, soy tu mamona caliente." Por ser una puta barata. "Papi, metele tu verga por el culo a tu puta barata por favor. Usame, usame como tu puta barata." Una vez cumplido el propósito de sus ruegos y de satisfecha mi necesidad básica me acosté con ella mis brazos. Las joyas seguían luciéndola, con un tenue brillo por la luz del farol. "¿Soy rara?" "Te sorprendería. Hay grupos, sociedades, de hombres y mujeres que se juntan exclusivamente para excitarse infligiéndose dolor y humillando de distintas maneras. Unos juegan el rol de amos y castigadores y otros el de esclavos. Lo hacen porque les gusta. Hay hombres que a falta de un grupo así, le pagan a una prostituta para que se ponga algún traje y les humille y les dé correazos." Este breve relato le despertó apetitos desconocidas pero en formación. Sentí las señales de que su cuerpo se estaba ...