1. Mi amor, te confieso por qué lo hice


    Fecha: 12/02/2019, Categorías: Masturbación Voyerismo Tabú Autor: vianali, Fuente: xHamster

    ... que está sacada de arriba, mientras con un brazo te cubrís una porción de las gomas te metés el dedito en la boca, noté como el paquete del mozo no respetaba ni su delantal.-¿Y de qué se queja, maestro? me dijo sin saber si tutearme o no.-No de ella, si no de que me puede hacer perder el trabajo.-A mí no me importaría perder el trabajo por poder acabar entre esas tetas.Casi me muero ahí, pero puse mi mejor cara de malo y le pedí que la cortara. Le dije que esa misma noche te iba a pedir que la cortaras, y que si quería me diera su correo que le mandaba todo lo que tenía de vos, pero nada más. El tipo me lo trajo en la cuenta, y por unos meses con el material que recibió estoy seguro que te dedicó unas buenas pajas.Pero como suele pasar, algunas cosas se profundizan sin que uno lo busque, y estas "travesuras" me empezaron a quedar cortas. Una de las veces que se me fue la mano, lo reconozco, fue cuando mezclaste un par de cosas que no debías en la casa de nuestros amigos (igual reconoceme que yo no estaba de acuerdo con que lo hicieras) y te tuve que llevar profundamente dormida en un taxi. Empecé bromeando con el tachero sobre lo fácil que me había resultado levantarte esa noche y lo difícil que iba a ser sacarte el jugo, porque estabas fundida. El tipo, de unos 50 años, se reía pero no comentaba, hasta que preguntó, sin mal tono:-¿Otra no había?-Sí, pero esta era la más tetona.-Ja,ja, no vi a las demás pero te creo. Tenés suerte.-Creo que más que chuparle las tetas y ...
    ... mandarle una mano para la concha no voy a poder hacer.-¿Y te parece poco?-Creo que no vale ni el viaje en taxi. ¿O sí?En ese mismo momento, te saqué las tetas, una a la vez, mandando mano a lo bestia, y ni te mosqueaste. El taxista aminoró la marcha y acomodó el espejo, cuando vi que hizo eso te levanté la pollera y te corrí la tanguita negra, y tu concha apretadita y depilada quedó por completo ante sus ojos.-Mirá pibe que no soy de piedra, eh.-dijo mientras respiraba cortado y se reía.-¿Vos decís que manosearla vale el viaje o no?- Y....sí. El tema es que voy a quedar muy caliente, ¿qué hago con eso?-Mirá, pará el taxi ahí, que está oscuro, y nos cambiamos de asiento. Y vemos.Hicimos eso. El taxista se acomodó, sacó la verga y las pelotas por encima del elástico del calzoncillo, y con una mano empezó a pajearse mientras con la otra te apretaba las gomas, te chupaba y mordisqueaba los pezones, y vos seguías respirando profundo. Se chupó dos de sus dedos, bien gruesos, y los mandó directo para tu conchita. Fue más suave de lo que pensé, te tocó el clítoris, te separó los labios, y empezó a hurgar bien adentro, tu concha se los devoró, sin piedad.-Mierda...cómo me la cogería...pero tengo miedo que se despierte...-Sí, creo que podemos ir cortando-dije con el mismo miedo.-Dejame acabar y seguimos viaje.Te recostó un poco más, acomodó su verga gruesa entre tus tetas, las agarró de los costados y las movió frenéticamente hasta que explotó en tu cara. Cambiamos de lugar, me dio los ...