1. Confesiones de mi esposa


    Fecha: 26/02/2019, Categorías: Intercambios Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... nuevamente mis sospechas, mi esposa me confesó que también mantenía una relación amorosa y sexual con nuestra mucama, una bella muchacha, a quien una vez que llegaba a la casa de improviso vi salir de nuestro dormitorio, terminando de abrocharse su uniforme de trabajo. La excusa era que mi mujer le estaba tomando medidas para hacerle nuevos uniformes, pero lo curioso era que mi esposa estaba en cama supuestamente 'descansando', totalmente desnuda, porque hacía mucho calor. Lori dijo que se sentía aliviada de haberme contado sobre su relación con Eva, nuestra mucama, porque muchas veces que yo estaba en la casa, tanto Eva como ella anhelaban poder acostarse juntas, pero sólo podían intercambiar miradas de pasión y de deseo. Yo había notado ese brillo en los ojos de Eva. Por mi parte le confesé que yo también había sido seducido por la apariencia sexualmente atractiva de Eva. Mi esposa estuvo feliz al saberlo, inmediatamente fue a buscar a Eva, la trajo al dormitorio y le dijo, "el señor sabe todo lo nuestro", noté un gesto de temor en Eva, pero luego mi esposa añadió, mientras abrazaba y acariciaba a Eva, "ven, acuéstate con nosotros. Los ojos de Eva brillaron de deseo. Mi esposa la ayudó a desnudarse, acarciándola, lamiendo sus pechos, metiéndole los dedos en los oídos. Se acostaron, se besaron con ternura mientras frotaban sus cuerpos uno contra el otro con movimientos ondulantes, gimiendo suavemente. Fue extraordinariamente erótico ver a esas dos bellas mujeres acaramelarse ...
    ... entre ellas. Había algo más que puro deseo sexual, había ternura, apego. Pero a medida que progresaban en sus caricias y cuando empezaron a tocarse la vulva, el clítoris, y suavemente explorarse el ano mutuamente, pude ver lujuria y pasión. Sus besos se hicieron más profundos, sus gemidos y murmullos hablaban de la profunda pasión que se sentían. Mi esposa le dijo: "ve a traerlos". Eva se levantó y desnuda salió de la habitación, volvió rápidamente con una caja de la que sacaron dildos de todo tipo. Ambas se insertaron un doble dildo en sus vaginas y se abrazaron mientras se culeaban con movimientos circulares y de vaivén. Sus gemidos de placer lo decían todo. "Cómo me guuusta, qué riiico." susurraba Eva, "me encanta saber que el señor ya lo sabe, así podemos estar juntos cada vez que tengamos deseo...qué riiico". Mientras se seguían frotando y culeando con su doble dildo enterrado en sus chuchas, tomaron ambas vibradores que insertaron una a la otra en el agujero del culo, suavemente y gimiendo de lujuria. Era inevitable, yo estaba cada vez más y más arecho, empecé a masturbarme lentamente. Entonces Eva murmuró dirigiéndose a mi esposa: "quisiera que el señor me lo meta en el culo, ¿le da permiso?... Mi mujer respondió, "por supuesto, él ya sabe también de mi relación con Phil y Dany, es justo que pueda disfrutar de tu bello culito". Casi no lo podía creer, me acerqué a Eva por detrás con mi verga erecta como nunca. Mi esposa retiró el vibrador que tenía metido en el ano de ...