1. Familia sin tabúes (13) Marco el becario


    Fecha: 12/03/2019, Categorías: Fetichismo Dominación Autor: ZLAZKO-KAI, Fuente: CuentoRelatos

    ... joderle ese culito que tenía el cabrón. Aunque, por nada del mundo iba a rechazar la lengua del niñato, al contrario, el mamón me hacía gemir de gozo, me tenía loco del gusto, y solo pensaba... ¡Que de viajes desperdiciados! Fue subiendo por mi cuerpo todavía húmedo, lamiendo con su lengua mi estómago, el pecho, el cuello, hasta llegar a mi boca, subiéndose encima de mí, y restregando su hinchado paquete contra mi dura polla. Empezó a besarme metiéndome la lengua hasta la garganta, uniéndola y frotándola con la mía, notando como su saliva inundaba mi boca, mientras sentía su polla caliente y rígida dentro de los pantalones, presionando con fuerza contra mi cipote. Le agarré con las manos, esas ansiadas y deseadas nalgas que me ponían tan cachondo, y me daban tanto morbo. Su tacto era pura fibra, robustas pero tiernas a la vez, calientes, perfectas y redondas como dos montañitas, que mi pollón anhelaba coronar su cima. Se desabrochó los pantalones y se los bajó junto con los calzoncillos, sin dejar de comerme la boca. Y Marco siguió subiendo, hasta ponerme el cipote empalmado pagado a mis labios, restregándolo por ellos, mojándomelos de baboso pre-cum y punteando con el capullo en mi boca, como el que llama para que le abran y lo cobijen. El niñato estaba bien servido, tenía un buen pollón entre las piernas, de unos 24 cm y con el tronco bastante gordo. El capullo era más delgado que el resto, tipo lanza puntiagudo, de los que te entran suave al principio y después se va ...
    ... ensanchando la cosa. Lo que si me daba mucho morbo, es que siempre estaba mojado, goteándole la rajita de líquido seminal, y eso me excita muchísimo, paladear el saborcillo saboreándolo, me pone pero que muy caliente. Marco se arrodilló dejándome la cabeza en medio, con todo su pollón encima de mi cara, agarrándolo por la base del tronco, poniéndolo recta y apuntando directamente, en el agujero bucal del mamón de su jefe. Me la tragué entera poco a poco, estaba hambriento de aquella polla, se la chupaba con ansia, con desespero, succionando con una energía, que parecía que se la quería sacar de cuajo, al mismo tiempo que el becario no paraba de jadear de gusto y de empitonarme el hocico como un puto cafre. ¡Joder!... Estaba dándome un buen atracón de rabo, comiendo con egoísmos como si fuera la única polla del mundo, sin dejar de absorber y de tragar el baboso pre-cum, que impregnaba todo su glande mezclado con mi saliva. - ¡Chupa mamón!… Estabas deseando chuparme la polla, si Hernesto, yo lo sabía... ¡Qué gustazo! Verte esa cara, esa boca, esos labios de machote mamándome el pollón... ¡Ahhhh!... ¡Asiii!... Sigue jefeee. - Tu sigue calentándome Marco, y diciéndome cosas guarras, niñato de mierda, que veras como te voy a poner el culo maricón. - Te gusta, ¿A que si?... Te encanta que te diga guarradas, cabrón... ¡Joder, como aceleras los chupetones!... Por eso sé que te gusta que te hable... ¡Que pedazo de maricona estás hecho jefe!… ¡Uffff!... No me lo puedo creer todavía... ¡Que ...