1. Fuiste mi mal necesario


    Fecha: 15/03/2019, Categorías: Masturbación Primera Vez Autor: Morena83, Fuente: xHamster

    Fuiste mi mal necesario... tal vez en otra vida. El tiempo pasa rapidísimo, sin darnos cuenta pasan los días, ya estamos en diciembre y huele a Navidad, las calles iluminadas, las decoraciones en los escaparates y en cada hogar una ilusión.Hago balance del 2016 un gran año, donde he reído y he llorado, pero siempre siendo yo misma. Se ha marchado gente que echaré de menos y he conocido a grandes personas, en especial a ti. Es acordarme y me sale una sonrisa de pillina, es inevitable... eiiinggg!!!Estoy tomando un café recién duchada, vestida con mi camisón y un tanga sexy negro. Leyéndote sentada en mi habitación. Y como no, caliente y excitada. Es lo malo que tiene leerte, jajaja, que provocas mi calentura... Tus mensajes sensuales, con un inmenso cariño y provocadores... Mmmm... eres mi perverso encantador. ¡Me encantas!El último que me enviaste es explosivo. Conoces mis gustos. Lo que me calienta. Sabes incitar mi excitación. Nuestra complicidad y conexión es lasciva y sensual a la vez.Tomo un sorbo de café, cierro los ojos después de leerte y te visualizo. Veo tus preciosos ojos. Tu sonrisa. Tu lengua y ese momento de morderte el labio inferior que es superior a mí.Mi mente recuerda muchas cosas y me dejo llevar...Y de repente noto como una mano acaricia mi pierna izquierda. Va subiendo. ¿Eres tú? Es real o es que me lo imagino. No quiero pensar en eso. Solo me limito a sentir. A disfrutar de esa tenue caricia de las yemas de tus dedos recorriendo la parte interna de mi ...
     muslo. Mi punto sensible. Disfruto de ese roce suave, casi imperceptible, pero continuo. Es agradable, es erótico, placentero. Excitante... Consigues erizar mi piel. Me susurras con esa voz: "que mona eres" y me derrito al oírte.Empezó a desnudarme con extrema ternura iniciando un masaje de espalda y de hombros con gran delicadeza y suavidad, encontrándome muy reconfortada y al mismo tiempo agradecida de la forma tan erótica que sus manos recorrían cada centímetro de mi cuerpo, queriendo expresarlo con algún suspiro y gemido de satisfacción que es música para tus oídos.Al cabo de un rato tan agradable por el masaje que a mí me parecía muy corto por la placidez en que me encontraba, me insinuó con sus manos sin mediar una sola palabra que me pusiera boca arriba y una vez en dicha posición, me vendo los ojos, no puedo describir lo que iba a ver pero... ¡Dios lo que sentiría entre sus manos y el roce de su cuerpo!Con total delicadeza en la que intuía cual iba a ser la próxima situación, me fue quitando muy lentamente el tanga, sentí el roce de sus labios acompañando de las caricias de sus manos mientras deslizaba el tanga por mis piernas. Me pone tan nerviosa, pero me encanta y lo sabe.Una vez desprendido del tanga empezó besarme por el cuello, bajando sin prisas, con su lengua me acariciaba los pezones. Uuummm ese mordisco. Me masajeo mis pechos, bajando con mayor lentitud como si de una pluma fuera, acariciando y llegando a mi ombligo hasta llegar a mi monte de venus y de ahí a ...
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