1. Entregando a Lorena 50


    Fecha: 20/03/2019, Categorías: Anal Voyerismo Sexo en Grupo Autor: aristurman, Fuente: xHamster

    Un par de noches después de la tremenda cogida que le habían pegado cuatro hombres en el bar de la esquina, todavía a mi esposa Lorena le ardía la cola y se quejaba de algunos leves dolores vaginales…No habíamos hablado del tema entre nosotros, pero yo estaba convencido de que ella se acordaba de mucho más de lo que quería hacerme creer.Al día siguiente era sábado y al regresar de hacer unas compras, pasamos por el frente del bar. En ese momento se asomó a la calle el dueño y nos invitó a pasar. Mi esposa aceptó encantada…José le cedió el paso a Lorena y pude ver que una mano del tipo se deslizaba descaradamente sobre el trasero de mi esposa. Ella no le dijo nada; ni siquiera pareció ofendida por la desfachatez de ese hombre…Llegamos a la barra; siempre con la mano de José plantada sobre el culo de mi mujercita; quien no protestaba en absoluto.Nos sentamos en unos taburetes altos y Lorena apenas apoyó los pies en el suelo; dejando con su breve falda, lucir sus espectaculares piernas… Hacía mucho calor; así que esta vez el dueño sirvió unas cervezas bien heladas frente a nosotros.Miré a mi alrededor de reojo, pudiendo verificar que allí se encontraban un par de los tipos que unas noches atrás habían abusado de Lorena a su completo antojo. Uno de ellos notó mi mirada y el muy hijo de puta alzó su copa hacia mí, como si estuviera brindando…El dueño sirvió otra ronda y de repente uno de esos hombres ya conocidos se acercó a mi esposa y, sin importarle mi presencia, pasó una mano ...
     por las redondas nalgas de Lorena, que se estremeció al contacto. Sonrió dándole un par de palmadas en el trasero y luego se retiró sin decir palabra…Cuando terminamos una tercera ronda de cervezas, mi mujercita y yo nos levantamos para irnos. Pero José entonces asió la mano de mi esposa a través de la barra y se inclinó para decirle que esa misma noche habría una cena especial para sus clientes habituales y que ella naturalmente estaba invitada...Ella me miró por un par de segundos y luego le sonrió al hombre, diciendo que lo pensaría…Apenas llegamos a casa Lorena se abalanzó sobre mí y me empujó hacia el sofá del comedor. Me dijo que estaba muy, muy caliente, pero que pensaba reservar sus dos orificios para la noche en el bar. Por lo tanto, yo debería conformarme con su prodigiosa lengua. Me arrancó los pantalones y se acuclilló frente a mi verga erecta, tomándola entre sus labios rojos; mientras me dedicaba una de sus tremendas miradas de perra en celo…Pasó el resto de esa tarde lamiéndome y chupándome la pija. Me hizo acabar cuatro veces, tragándose todo mi semen sin desperdiciar una gota.Después me dijo que se vestiría muy sexy para ir a cenar al bar. Cuando salió de la habitación ya lista para salir, me quise morir: llevaba un breve vestido de lamé dorado, que apenas cubría su entrepierna. Un maquillaje perfecto y unos altos zapatos de tacón completaban su look de perra caliente...Yo sentía un ligero sufrimiento; por una parte deseaba que fuéramos a ese bar y por otra ...
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