1. Entregando a Lorena 52


    Fecha: 30/03/2019, Categorías: Sexo con Maduras Voyerismo Sexo Duro Autor: aristurman, Fuente: xHamster

    ... las dosis que le suministraba José o mi mujercita se había vuelto una verdadera puta ninfómana y sumisa…Carlos me ordenó que le sujetara la falda a mi esposa, para que él pudiera tener sus manos libres…Entonces pude ver de cerca sus gruesas garras sobando el culo de Lorena, que seguía sin decir nada…Finalmente le bajó la tanga hasta los tobillos y ella, muy solícita, fue levantando las piernas alternativamente para que se la pudiera sacar. El tipo la olfateó y se la guardó en el bolsillo…Casi sin darme cuenta, con mi propia calentura, de un tirón le arranqué la pollera a Lorena, dejándola caer arrugada a sus pies.Carlos aprobó mi gesto y le hizo separar las piernas a mi mujer y le llevó los brazos detrás de su nuca. Desde mi asiento, podía ver cómo la mano del hombre salía por su culo mientras le metía algún dedo y le masturbaba la concha.“Estás bien caliente, putita…” Le dijo, mientras le retorcía los labios vaginales entre sus dedos.De repente le soltó la concha y le ordenó que fuera a traerle una copa de coñac. Lorena protestó, preguntando si pretendía que saliera del reservado así desnuda de la cintura para abajo…Por toda respuesta, el tipo le dio una sonora palmada en el culo y la empujó hacia afuera…Mi mujer se dirigió a la barra con la mirada clavada en el suelo. Dos clientes que estaban sentados le hicieron sitio amablemente y ella quedó apretada entre ambos. Con un hilo de voz, Lorena pidió un coñac…Uno de los clientes comenzó a acariciarle el culo, mientras el ...
    ... otro se lo pellizcaba. El camarero hacía tiempo mientras servía la copa; permitiendo que esos dos hombres ya le metieran sus dedos por la vagina y el culo…Lorena no decía nada, pero se agitaba al ritmo de semejante sobada.Finalmente el camarero dijo que él llevaría la copa. Salió de atrás de la barra y se dirigió hacia mi mujercita. La hizo girar y le desabrochó la blusa.Lorena continuaba mirando al suelo, dejándose hacer.Finalmente el hombre le quitó la blusa, dejando a mi delicada esposa totalmente expuesta en bolas frente a toda la clientela…El camarero le ordenó que desfilara como una modelo para ellos y Lorena obedeció sin chistar, empezando a caminar sin dejar de mirar al suelo.De repente Carlos salió del reservado y le tiró la ropa a la cara a mi avergonzada mujercita. Le ordenó que se vistiera y a mí me dijo que ya tendríamos noticias suyas. Después salió hacia la puerta de calle…Lorena se puso en silencio la falda y la blusa; tomó su bolso y se acercó a mí, para dirigirnos a la calle…Ya era más de medianoche y no quedaba un alma en esa calle. El lugar era bastante oscuro estrecho. Comenzamos a caminar hacia nuestro auto estacionado cerca y no escuché el motor de otro auto acercándose. Del asiento trasero bajaron dos hombres enormes, que tomaron a Lorena en volandas por la cintura y la metieron con ellos dentro del auto.Cuando reaccioné tratando de defender a mi mujercita, un tremendo golpe en la nuca me dejó tumbado en el suelo, mientras veía a mi mujer forcejear ...