1. Jerarquía


    Fecha: 31/03/2019, Categorías: Dominación Lesbianas Autor: Corn, Fuente: CuentoRelatos

    ... durante una semana. -Deja todo preparado para esta tarde -le dijo Ainara mientras pellizcaba uno de sus pezones -.Volveré a las dos y quiero descansar un poco antes de ganarte de nuevo. Le plantó un beso en los labios mientras le introducía un dedo en el coño -Joder, si estas encharcada -exclamó Ainara -.No me costará mucho, seguirás siendo mi Zorrita una semana más -.Le dijo mientras abría la puerta y se marchaba a trabajar -. Y recuerda -, susurró -, que aunque no esté en casa, deberás seguir desnuda hasta que se te ordene lo contrario. Nagore, se quedó inmóvil tras la puerta, no se movería durante unos minutos, no era la primera vez que Ainara volvía sobre sus pasos para ponerla a prueba y comprobar si seguía o no en su sitio. Tras asegurarse de que esta vez no volvería, Nagore se dispuso a limpiar la casa y dejar todo preparado para la tarde. Apoyada en el puerta del salón, repasó todo con la mirada. Estaba todo dispuesto para las cinco de la tarde. En la mesa del comedor, sobre un pedestal, descansaba el trofeo, un consolador de veinte centímetros con forma fálica y su correspondiente arnés. Ante él, el resto de "armas" entre las que podría escoger una para el duelo de la tarde: dos consoladores con forma de delfín, dos balas vibradoras, 4 bolas chinas, y sendos plugs anales. Mientras ocupaba su sitio al lado de la puerta de entrada a casa, pensó cuál sería su estrategia -.Creo que elegiré la bala, así tendré las manos libres para encargarme de su coño y de su culo-. ...
    ... Habiendo decidido ya como actuar, solo quedaba esperar a que se abriese la puerta. No tuvo que esperar mucho, apenas cinco minutos después, oyó llegar el ascensor y el sonido de unos tacones acercarse a la puerta. Abrió la puerta y tras ayudar a Ainara a desnudarse, gateó tras ella hasta la cocina, esperando que cuando terminase de comer, ésta hubiese sido considerada y quedase aún algo de comida en el plato para ella, su estómago no paraba de quejarse. Tras terminar de comer, Ainara, dejó el plato en el suelo -Come algo, zorrita. Ya sabes que no soy tan mala -. Dijo mientras le acariciaba la cabeza -.Voy a acostarme un poco. Avísame cuando falte media hora para que llegue tu marido. Nagore, asintió agradecida y tras besarle los pies se dispuso a comer lo que Ainara había tenido a bien dejarle. Diez minutos, apenas faltaban diez minutos para que Gorka llegase del trabajo. Nagore y Ainara se hallaban arrodilladas en el centro del salón con la cabeza agachada y las palmas de las manos apoyadas en los muslos, a la espera de su Amo. -Recuerda -dijo Ainara sin levantar la vista del suelo-.que en todo momento he sido considerada contigo y no me he extralimitado. Gane quien gane esta tarde, quiero que lo tengas presente. Nagore no contestó, se limitó a asentir con un ligero movimiento de cabeza apenas imperceptible. El ruido de la cerradura al abrirse provocó que sus corazones latiesen precipitadamente y sus coños se humedeciesen al instante. Su Amo había llegado. Gorka no tardó en ...
«1234...»