1. Mi suegro me hizo su esclava (V)


    Fecha: 12/04/2019, Categorías: Incesto Dominación Autor: noeliamarrana, Fuente: CuentoRelatos

    ... todos te despreciaran de forma tal que no podrías ir a ninguna parte sin ser rechazada o tal vez violada por mucha gente. Yo saldría bien librado de cualquier situación, pues tengo muchas influencias que el dinero me ha comprado y si no, las compro en ese momento. Así que espero que entiendas y de una vez por todas entiendas que eres mi puta, mi perra, mi esclava y harás todo lo que yo te diga, porque recuerda que tengo todos tus videos y tengo mucho poder para hacer de tu vida un infierno. -Eee… está bien… musité con la cabeza agachada, llorando asustada por todo lo que me decía. No sabía si era verdad, pero tampoco quería comprobarlo. -Muy bien putita, entonces a lo que sigue, dijo y se acercó a la jaula. Mi suegro abrió el candado de la jaula y tomó la cadena, me sacó como si fuera una perrita y me ordenó: “Necesito que te bañes, te cubras los moretones y te arregles, porque hoy va a ser un día muy intenso y quiero que estés bien preparada”. Dicho eso, me quitó la cadena y yo me levanté y me fui caminando desnuda; salí de la recámara de mi suegro y vi que ya era de día, el reloj de la sala marcaba las 2:25 p.m.; pensé en que me despedirían de mi trabajo por faltar tanto, pero parecía que Don José me leía la mente, porque en ese momento me dijo: “¡ah, por cierto, ya no te preocupes por ese trabajo de mierda en el que estabas, ya mandé tu carta de renuncia!”. Me quedé anonadada; ¿quién se creía ese viejo para tomar esa decisión por mí? ¡Si algo me gustaba era mi trabajo! ...
    ... No dije nada, pero me fui llorando al saber que mi maldito suegro cada vez se adueñaba más de mí. Mi suegro siguió hablando sin fijarse en lo que yo sentía: “Desde el próximo mes entras a trabajar en mi empresa, serás mi asistente personal”. Ya no quise escuchar más, me fui casi corriendo a mi recámara y me aventé en la cama a llorar. Durante unos minutos lloré desconsoladamente tratando de no hacer ruido, pero luego me levanté y me dispuse a obedecer las órdenes de mi suegro. Me bañé y me esmeré en mi arreglo; me puse una blusa blanca sexy muy pegada sin sostén, una pequeña chamarra “torera” negra, minifalda de cuero negro, medias negras y zapatillas. Me maquillé y pinté muy bien y después de dos horas y media, salí a la sala. Mi suegro se me quedó viendo con los ojos muy abiertos, con cara de morbo y dijo: “¡Caray puta, que buena estás!”; pero casi de inmediato cambió el semblante y me dijo muy serio: “Pero… a donde vamos no te puedo llevar así; vamos a ir a cenar con unas personas muy importantes y no puedo llevarte como la puta que eres; así que vas a tener que cambiarte y ponerte algo elegante”. Me quedé sorprendida, pensé que con nada le daba gusto a mi suegro, pero el saber que me iba a llevar a cenar a algún lugar elegante me agradó, pues pensé que tal vez ya me consideraba algo más que solo su puta y también saber que habría más gente me gustó; incluso pensé que tal vez sería mi oportunidad de escapar o de contarle a alguien lo que Don José me hacía y que por fin la ...