1. La isla de los placeres mortales


    Fecha: 20/06/2019, Categorías: Otras Categorías, BDSM Autor: reneamo, Fuente: CuentoRelatos

    ... morena lucía una cortísima prenda oscura, descubierta bajo la cintura, descubriendo y exhibiendo sus bellas y fornidas piernas. Eran aproximadamente las veinte horas, ya terminaba de anochecer, cuando las dos mujeres salían de sus aposentos para caminar hasta el final del pasillo. Ebba y Paula amedrentando a Rouge y a Seba El sonido de sus tacos en el adoquinado alertó a una mujer de ceñuda mirada, y de unos treinta y tantos a cuarenta años, que estaba de guardia junto al calabozo, la que frente a ellas, les cercaba abiertamente el paso, advirtiéndoles enérgicamente: -Nadie puede visitar a las detenidas. -Hazte a un lado mujer estúpida o quieres que te arroje a los acantilados, le dijo Ebba. La mujer aludida tomó el bastón que llevaba, con la clara intención de querer usarlo en contra de la sueca, pero ágilmente esta se lo arrebató antes de poder terminar de levantarlo y con la otra mano la agarró vigorosamente del cuello, diciéndole: -¿Creo que no me conoces imbécil, o si?, la agredida mujer le respondió con temor: -Sí,... sí, sí la conozco. -Bueno deberías saber que no estás en condiciones de dar órdenes a quienes pueden revolcarte, le dijo la nórdica, ahora retírate y déjanos pasar a ver a estas necias recluidas, y desenfadadamente caminaron al interior de la prisión, a la vez que tiraba lejos el garrote que le había arrebatado a la timorata y madura guardia. La sensual y rítmica resonancia de los tacones de ambas mujeres en el duro pavimento al caminar las precedía ...
    ... sonoramente, por lo que las dos detenidas estaban ya sobre aviso de la aproximación de unas visitas, poniéndolas sorpresivamente en alerta a las ya angustiadas mujeres, añadiéndoles aun más estrés a sus impacientes estados, produciéndose desde ese momento, el efecto deseado, tal como lo había mencionado Ebba; ocasionarles miedo antes del combate. -¿Como están?, las atienden bien aquí chicas, exclamó la rubia con su típico tonillo escandinavo que retumbó por todo el lugar cuando aun no alcanzaban la reja que las aislaba del resto del conjunto. Las dos mujeres confinadas, sin estar sorprendidas miraron a las inesperadas visitas. -Para que vienes Ebba, seguramente para atormentarme con tu nueva amiguita “le dijo Rouge”, ella ya te conocerá muy bien; debe saber de las intrigas de las que estoy enterada desde hace algún tiempo, y como te prestas para hacer desaparecer mediante “El castigo”, a quienes están al tanto de ciertas situaciones que incomodan a Karl y a sus cercanos, de cómo las adecuas a estos eventos mediante tus alevosas mentiras, y la manera en que alteras la verdad de los hechos, vamos cuéntale a cuantas has eliminado incitándolas injustamente al castigo, ni aun las más cercanas a ti se han escapado de tu perversidad y falsedad, hay que estar demente para estar contigo, estás enferma de la cabeza, incluso más que yo, lo que es mucho decir, aguarda que salga de aquí, y apelaré a la comisión, y una vez que se informe Karl, me comprenderá, y me dará la ocasión para ...