1. Convenciendo a mi suegra (Capítulo I)


    Fecha: 27/06/2019, Categorías: Incesto Confesiones Autor: brandonloredo, Fuente: CuentoRelatos

    En aquellos días, mi esposa Juanita estaba embarazada de nuestro primer hijo, y no teníamos sexo regular, por lo mismo, los achaques propios del estado gestacional. Pero resulta que en la oficina donde recién me habían comisionado, me encontré de pronto con una hermosa jovencita de algunos 19 años, Ariana; con quien tuve un tórrido romance. Yo tenía 25 años y un temperamento muy cachondo, se suponía que ahora que me había casado con Juanita, saciaría mis deseos sexuales, pero nada la cosa se puso difícil, y tuve la necesidad de ponerle los cuernos un poco. Por motivos de la feria regional de mi municipio, se realizaba un baile, y junto con otros amigos de parranda nos fuimos a bailar, ya entrados en copas. Y ahí encontré a Ariana, una chica con un cuerpo impresionante, pelo largo castaño, ojos expresivos, y boca sensual, un culito paradito y largas piernas torneadas, y unas tetas lindas, con pezones en pico, una delicia de mujer. Y la saque a bailar esa noche al embrujo de su belleza y al calor de las copas, y ella con todo gusto acepto, y bailamos y bailamos casi toda la noche, de cachetito, o sea muy pegaditos, mis manos en si cinturita y los de ellas en mi cuello, felices los dos. Solo que no contaba con que en ese mismo evento ahí andaban también mis cuñadas y otros familiares de mi esposa, pero a nosotros no nos importaba tal cosa. Luego fui a dejarla a su casa caminando por la calle principal del pueblo, y de cuando en cuando nos deteníamos para darnos un buen faje, ...
     yo magreaba sus nalgas sobre el vestido, y la besaba sin ningún pudor, ella correspondía plenamente, pero se tenía que ir a su casa, no hubo más esa noche, pero después nos desquitaríamos. A la mañana siguiente mi suegra me preparaba el desayuno, y mientras lo hacía me reclamo muy airadamente; -Anoche te vieron en el baile con una muchacha, muy acaramelados, ¿qué tienes que decirme?, estas engañando a mi hija? Yo no supe que decirle al momento, me tomo por sorpresa, y es que sin ningún tiento me la dejo caer así nomas, yo trague saliva y me puse nervioso y recordé parte del baile. -No sé a qué se refiere suegra, balbucee torpemente. -No te hagas el tonto, todos te vieron, esa muchacha trabaja ahí en la empresa donde trabajas tú. -La verdad suegra, no me lo va a creer pero es que andaba borracho y no me acuerdo. -Pues me tienes muy decepcionada, te creía una mejor persona, no le diré nada a Juanita pero que no se vuelva a repetir. -no se repetirá suegrita discúlpeme, pero es que usted debe saber que los hombres tenemos necesidades, y Juanita no puede ahorita cumplirme. -se me quedo mirando fijamente y me dijo, -¿estás diciendo que te hace falta sexo? –yo, sí. -Pues ni modo chiquito te aguantas, eso hubieras pensado antes de embarazar a Juanita, además ¿porque no te masturbas en lugar de andar buscando otras? -No me gusta, yo prefiero en vivo suegra. En ese momento note que ella alargaba mucho el asunto del sexo, para ser una regañada ya se había prolongado. Y en ese momento ...
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