1. Cuidando a mi padre...


    Fecha: 28/06/2019, Categorías: Gays Masturbación Sexo con Maduras Autor: renovatio111, Fuente: xHamster

    ... seguir con la práctica del deporte sin ningún tipo de problemas, lo mejor era que se curase totalmente. Así que ni corto ni perezoso, le había plantado una escayola hasta la rodilla. Y los brazos se los habían vendado porque estaban llenos de heridas y así se evitaban infecciones.Decidimos que mi padre no tendría ningún problema, así que mi madre se volvió a Salamanca, tras muchas insistencias de mi padre de que conmigo bastaba, y yo me quedé en Madrid con él. Me encargaría de ayudarlo en lo que necesitase y de su aseo personal. Para el resto de las cosas, estaba su empleada, que venía por las mañanas y hacía la limpieza y la comida. A mediodía se iba y no regresaba hasta el día siguiente a las diez de la mañana. Y a eso de las dos de la tarde, venía una enfermera para cambiar los vendajes y curarle las heridas.En realidad debía estar en un hospital, pero era tal el pánico que sentía por esos lugares que, una vez atendido y curado había insistido en que él quería irse a su casa. El médico, que le conocía personalmente desde hacía muchos años, dio su conformidad.Me instalé en mi propia habitación, pues frecuentaba mucho la casa de mi padre. Me acosté temprano, después de leer un poco y de darme una buena ducha fría. Por la mañana sonó el despertador a las siete en punto, me puse un pantalón corto y una camiseta y salí a hacer footing durante una hora, como todas las mañanas. A las ocho y media estaba duchado y vestido y me puse a hacer un buen zumo de naranja para mi padre y ...
    ... para mí y café. Lo puse todo en una bandeja y me acerqué a la habitación de mi padre.Llamé:- Pasa. ¡Buenos días mad**gador!Entré, posé la bandeja en la mesilla y abrí la persiana de la ventana. Hacía un día radiante. Desayunamos juntos y una vez vuelto todo a la cocina, mi padre me pidió que lo aseara.Con una palangana con agua tibia y una esponja, le ayudé a lavarse la cara. Una vez hecho esto, me iba pero mi padre me frenó y me dijo:- Hijo, tengo muchas más partes que limpiarme. Ayúdame.Yo lo miraba, sin comprender.- No querrás que lo tenga que hacer la chica ¿verdad? Quítame la ropa de encima y ayúdame a lavarme entero.Hice lo que mi padre me pidió y pude contemplar a mi padre tendido en la cama, como única prenda un calzoncillo blanco algo abultado por la trempera de la mañana y la escayola en su pierna izquierda.- Acércame esa bacinilla, estoy que reviento-me dijo, sacándome de mi ensimismamiento.La verdad es que mi padre tenía un cuerpo bastante atlético y como me había tenido cuando él solo contaba con 18 años, sus 35 años los llevaba más que bien. Tenía más vello que yo y su cuerpo musculoso producto del duro trabajo del gimnasio, igual de moreno que el mío, era espectacular. Les juro que hasta ese momento lo había visto en ropa de deporte muchas veces pero nunca había reparado en lo mucho que me gustaba. Comprenderán, era mi padre.Sin poder evitarlo, mi pene comenzó a ponerse duro, aunque la tremenda vergüenza que sentí en ese momento hizo que se me bajase casi de ...
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