1. Miriam y los reactivos de ph


    Fecha: 01/07/2019, Categorías: Anal Sexo con Maduras Tabú Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Otra vez Miriam. No podía dejar de pensar en ella desde la última vez que me la había cogido… pero una tarde ella volvió a dar señales de vida…Lo peor de todo era que, con absoluta seguridad, mi adorable esposa estaba enterada de nuestros encuentros ya que, a pesar de no verse seguido, entre ellas se contaban todo lo que sucedía.Pero eso ya no me importaba, mientras pudiera seguir cogiéndome a Miriam. Su cuerpo era espectacular; su mirada me derretía y sus ganas de coger me volvían loco.Había conocido a su marido, pero ya no me importaba tampoco. Ese tipo y yo no éramos amigos…Me llegó un mensaje de ella, preguntando: “cuándo nos vemos?”Leer eso ya me excitó demasiado, pensando en sus curvas y su concha siempre humedecida y lista para recibir mi verga…Le contesté enseguida: “cuando vos quieras…”Y ella escribió: “te parece ahora…?”.Mi verga se puso dura al leer eso último. Mientras pensaba a mil por hora qué excusa podría dar a mi jefe para escapar de la oficina, le contesté que en media hora pasaba a buscarla por su local de ropa.Al llegar a su negocio, Miriam estaba atendiendo a una clienta; pero apenas me vio, con mucha discreción le dijo a su empleada que debía salir por un rato y la dejó a cargo del lugar…Pasó a mi lado sin mirarme y yo la seguí a la calle con disimulo.Ella reconoció mi auto estacionado y se dirigió al mismo sin dudarlo. Se sentó en el asiento del acompañante y allí me esperó.Cuando subí, se abalanzó sobre mi y me comió la boca en un beso que me ...
    ... provocó una erección instantánea. Cuando me permitió respirar, le dije que no teníamos mucho tiempo, porque debía encontrarme temprano con Anita en el shopping.Miriam estalló en carcajadas.“La puta de tu mujercita me pidió que te entretenga toda la tarde. Ella ahora está por encamarse con su nuevo personal trainer…”No me sorprendió enterarme eso sobre mi adorable esposa; pero bueno; ya que iba a ser cornudo por una tarde, al menos yo también la pasaría bien…“Tenía muchas ganas de verte...” Dijo Miriam, sacándome de mis cavilaciones sobre Anita y los cuernos.“Aquí estoy, nena…” Le respondí, antes de que ella se abalanzara otra vez sobre mi cuerpo, para comerme la boca.Después de eso ya no hubo mucho intercambio de palabras; arranqué y nos dirigimos directo a un hotel cercano.Al entrar se puso a inspeccionar la habitación, caminando de manera felina; sabiendo que yo le estaba mirando el culo.Llevaba unos pantalones ajustados que le marcaban las perfectas nalgas redondas. Una minúscula tanga negra se traslucía contra el color claro de esa tela liviana. De repente retrocedió haciéndose la distraída y apoyó su hermosa cola contra mi bulto; que ya estaba bastante grande de solo verla caminar…“Upsss… parece que ya estás listo, bebé…” Dijo sonriendo.La tomé por las tetas, masajeándoselas a través de la tela de su blusa. No llevaba corpiño y entonces pude sentir que sus pezones enseguida se endurecieron al contacto con mis dedos…“Parece que vos también ya estás lista para mí…” Le ...
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