1. En manos de dos perversos (5)


    Fecha: 11/07/2019, Categorías: Gays Dominación Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos

    Después de abusarme, don Ángel siempre se recostaba un rato en la cama para reponerse, pero esa vez se le impuso la curiosidad… -Escuche, María… -dijo mientras empezaba a vestirse… -Cuénteme que se le ocurrió… -¿Qué dijo Jorgito? Que es nuestro perro, ¿cierto?... -Sí, dijo que se siente un perro… -Bueno, entonces vamos a tratarlo como a un perro, nuestro perro, Ángel… Mañana lo llevamos a una veterinaria que no quede muy cerca, para que no nos conozcan, y le compramos los accesorios de un perro… Collar y correa, recipientes de comida y bebida y una bolsa de alimento para perros y además ante nosotros deberá andar siempre en cuatro patas ¿qué le parece?... -¡Es genial lo que se le ocurrió, María!... Se me está por parar la pija de imaginarlo a Jorgito con collar, comiendo en cuatro patas y agarrando cada bocado con los dientes… -¿Entendiste, nene?... –me preguntó la vieja… -Sí, “señorita”… Hagan… hagan conmigo lo que… lo que quieran… -dije estremecido de la cabeza a los pies ante lo que me esperaba… Al día siguiente don Ángel contó cómo le había ido con sus amigos del bar respecto de mí… -Tuve que ser prudente cuando les conté sobre Jorgito y asegurarles que no es menor de edad, que acaba de cumplir tiernos dieciocho añitos… -¿Y qué dijeron ellos?... –preguntó con tono ansioso la “señorita”… -Bueno, hubo de todo, bromas, risas cómplices, pero se entusiasmaron y quieren conocer al nene… -¡Qué bien, Ángel! Cítelos para mañana acá… -Ya lo hice, María, jejeje… -¿Oíste, ...
     Jorgito?... me dijo la “señorita”… -Si todo anda bien mañana te vas a comer cuatro vergas… Yo estaba tan impresionado que no pude decir ni una palabra… -¿A qué hora citó a sus amigos, Ángel? –preguntó la “señorita”… -Les dije que a las tres estuvieran acá… -Perfecto, a Jorgito lo tenemos a las doce y media, así que tendremos tiempo para llevarlo a comprar sus cosas de perro… “¡Van a llevarme a una veterinaria!” pensé entre excitado y temeroso… -Oíme, nene, mañana presentate acá vestido en cuanto vuelvas del colegio, sin demora, ¿oíste?, así salimos para la veterinaria… -Sí, “señorita”… -Yo voy a ver en la web a qué veterinaria podremos ir… -dijo la vieja y al día siguiente todo pasó como habían planeado… Me presente ante ellos con mi uniforme de colegial: blazer azul, pantalón gris, camisa blanca, corbata azul y mocasines negros y salimos inmediatamente en un taxi hacia la veterinaria, que quedaba en un barrio vecino… Entré avergonzadísimo, mirando al piso, aunque pude advertir que el vendedor era un hombre entrado en años… -Buenas tardes, ¿en qué puedo servirles?... –preguntó mientras rodeaba el mostrador al fondo del local y caminaba hacia nosotros… La “señorita” tomó la voz cantante: -Necesitamos algunas cosas para nuestro perro… -Bien, ¿en qué están pensando?... -Collar y correa, cuencos de comida y bebida y algún alimento… Y el hombre empezó a mostrarles la variedad de elementos en cada rubro mientras no dejaba de mirarme disimuladamente… -Lindo el nieto, los felicito… -dijo en un ...
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