1. Una historia violenta


    Fecha: 25/07/2019, Categorías: Incesto BDSM Autor: tranque, Fuente: CuentoRelatos

    ... atan con fuerza. Yo trataba de no levantar la vista. Mi madre lloraba mientras empiezan las exigencias. -Vamos, puta, ahora quiero que me digas donde está el oro y los diamantes o mato a tu hijo. -No, no le haga nada, yo le voy a dar todo, pero no tengo oro ni diamantes. Por favor no le haga nada. -Vos me mentís, puta, lo voy a matar, puta. -No, por favor, no miento, tengo algunas joyas pero no son de valor -Vamos, vayan a buscarla y me la traen, yo me quedo con el pendejo y espero que no se me escape un tiro. El otro ladrón estaba a mi espalda y toma a mi madre de un brazo y se van a buscar las joyas. Mi madre tenía los brazos atados en su espalda y se notaba que muy apretados por las sogas. Mientras me quedo con el más violento de los dos. -Pendejo, si no traen el oro, voy a matar a tu mami y quiero que sufra. En ese momento yo ya estaba atado con fuerza a la silla. Pasan unos minutos eternos hasta que vuelven con mi madre. -Esto tenía. Son baratijas, es basura Dijo el otro ladrón, pero me sorprendo cuando escucho la voz de una mujer. -¡Esta basura! ¡Te voy a matar puta! vas a saber quién es el jefe. Se pone más violento. Toma a mi madre del pelo y la hace arrodillar. -Toma la cabeza del putito, que vea lo que le hago a su mamita. Mientras mi madre lloraba, la mujer me obligaba a mirar la escena. El hombre se baja la cremallera del pantalón y saca su pene erecto y brilloso, era gigante y morado, era un hombre de color, un negro, no lo pude notar hasta ese momento ya que ...
    ... llevaba cubiertas las manos con guantes. Mientras la toma del pelo se lo acerca a la boca de mi madre, ella no tiene otra alternativa, mientras la apuntaba con el revólver, de abrir la boca y chuparlo. Su glande sobresalía por su color rosado de entre su oscuro tronco, casi no entraba en su boca por el tamaño, hacia un esfuerzo para abrirla. El hombre la penetra por la boca con mucha violencia, la embiste con fuerza muchas veces, ella se queda casi sin respiración, tiene arcadas como queriendo vomitar mientras le chorrea gran cantidad de saliva. Era una escena terrorífica. De repente se detiene. -Ahora putito, vas a ver cómo le rompemos el culito a tu mami, putito. Con la misma violencia que antes y ahora con la ayuda de la mujer, levantan a mi madre y le meten un guante, el que llevaba puesta la mujer, en la boca. La mujer le baja el jean a mi madre y se lo saca. Veo a mi madre con una pequeña tanga blanca, el hombre se la arranca de un tirón y la deja desnuda. -Toma, tápale la boca al pendejo. Le alcanza a la mujer la tanga que le había arrancado, ella la toma con una mano y me la mete en la boca con mucha fuerza. Enseguida puedo sentir el olor a perfume que de ésta emanaba y lo húmeda que estaba, un gusto que nunca había saboreado, algo salado y amargo, que llegaba a mi garganta. La inclinan sobre la mesa y le abren el culo con las manos. Me obligan a mirar, yo realmente no me negaba, era un espectáculo que nunca había visto. Tenía al alcance de mi vista una vagina totalmente ...
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