1. Doña Carmen y mi primera vez


    Fecha: 02/08/2019, Categorías: Primera Vez Masturbación Sexo con Maduras Autor: pepitito, Fuente: xHamster

    Conocí a Doña Carmen en forma accidental, literalmente hablando. Iba en bicicleta, por las calles de mi barrio, perdí el equilibrio y me caí lastimándome mis piernas y brazos.Este relato es real y ocurrió hace como 40 años. Yo tenía en ese entonces 15 recién cumplidos y como era época de vacaciones escolares yo deambulaba por todos lados con mi bici. El accidente ocurrió justo enfrente de la casa de Doña Carmen, quien muy generosamente me hizo pasar a su casa para curar mis heridas, pese a mi obstinada oposición.Recuerdo que trajo agua oxigenada con la que limpio mis heridas con un algodón. Estaba yo sentado en el living de su casa y para curar mis piernas hubo de agacharse. Fue en ese momento que reparé en sus tetas. Eran un par de limones de buen tamaño que se insinuaban a los costados de un escote bastante amplio que permitía hacer volar la imaginación. A esa edad, estaba de moda una actriz de cine llamada Isabel Sarli que tenía una tetas descomunales que todos soñábamos con llevarnos a la boca y que marcaba el ritmo de nuestras apetencias sexuales. Seguramente todavía teníamos en nuestro inconsciente los recuerdos maternales.Doña Carmen era una señora de unos 55 años, alta y rellena sin llegar a ser gorda. La verdad es que no recuerdo más atributos que sus tetas que me fascinaron desde que las vi. Era viuda desde hacía 5 años y no tenía hijos. Vivía sola en esa casa con una mucama, y no trabajaba porque el marido le había dejado unas cuantas propiedades de las que vivía ...
    ... de rentas. Es decir, tenía un muy buen pasar.Durante el tiempo que duró la curación me hizo mil preguntas sobre mi vida, mi familia, mis estudios y donde vivía. Mi casa estaba a solo 6 cuadras de allí. Al momento de despedirme y luego de darme un cariñoso beso en la mejilla me invitó a visitarla en cualquier momento.Solo por probar, volví a la semana siguiente y toqué timbre. Salió su mucama y después de preguntar a su ama, me hizo pasar. Doña Carme me recibió muy contenta y me invitó a tomar el té. Charlamos largo rato y antes de marcharme me hizo prometer que regresaría exactamente en 3 días a la misma hora, y para mi sorpresa me pidió que no comentara con nadie de esa cita. Ni con mi familia.Los ratones comenzaron a trabajar en mi cabeza y empecé a hacerme ilusiones. Para esa época toda mi experiencia con mujeres había sido un par de encuentros con una prima un año menor que yo que había llegado a casa del interior del país para acompañar a su madre en visitas médicas. Nos quedamos solos un par de veces y aprovechamos para desnudarnos y acariciarnos mutuamente aunque sin que lograra penetrarla porque su mamá le había advertido sobre su virginidad y la posibilidad de quedar preñada. A lo más que pude llegar a que me hiciera unas brutas pajas que derramaba en su incipientes tetas.Sin dudar un instante, al tercer día estaba yo timbrando. Me recibió Doña Carmen en persona, pues me dijo que la mucama tenía el día libre. Conversamos acerca de mi vida, si tenía novia y de a poco ...
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