1. Damian y su amigovia


    Fecha: 10/08/2019, Categorías: Anal Sexo con Maduras Sexo en Grupo Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Damián y su amigoviaDos semanas después de la tremenda fiesta con los amigos de mis vecinos, todavía me dolía todo el cuerpo. La cola me ardía y sentía que no podía meterme ni un dedo en mi concha.Por suerte durante ese tiempo, Víctor estuvo viajando de un lado a otro y cada vez que regresaba a casa su stress solo le permitía un poco de sexo oral. Gracias a eso nunca pudo notar lo dilatada que estaba mi entrada anal, aunque mis labios vaginales pronto recuperaron su estrechez natural.Justo en esos días me llamó por cuarta vez Damián, el chico que me había dejado bastante alocada cuando me sodomizó en la fiesta. Había estado insistiendo muchas veces para vernos, pero yo lo rechazaba constantemente debido al dolor de mi cuerpo. Realmente no podía coger…La quinta vez que llamó me encontró con la guardia baja, recaliente por falta de actividad sexual y ya con mis orificios recuperados y sin tanto dolor.Víctor estaba en su oficina, pero de todas maneras arreglé con Damián para encontrarnos por la tarde temprano.Nos citamos en un café lejos de mi casa y desde allí nos fuimos directamente a un telo, a coger…Ni siquiera nos desvestimos, debido a la urgencia de ambos. Me recosté sobre el respaldo de un diván y Damián me levantó la pollera de jean. Quise ponerle dura la verga con mi boca, pero el chico me dijo que ya la tenía dura antes de encontrarme en el café…Me advirtió que iba a sodomizarme, porque esa era su preferencia sexual. Por supuesto no me negué, ya que eso es lo que ...
     me había dejado con mis ratones alterados la última vez que me había cogido.Me tomó suavemente por las caderas y fue lentamente penetrando mi entrada anal; así, sin juegos previos ni lubricación, ni tampoco dilatación.Sentí que su enorme verga se iba deslizando muy despacio por mi canal rectal, sin prisa, con toda la potencia, mientras sus manos aferradas a mis caderas me hacían temblar de excitación. El chico tenía una forma de agarrarme que realmente no podría describir; era algo muy erótico, muy sensual, casi mágico…Cuando sentí que su pija me llenaba por completo el culo, acabé jadeando y aullando como una perra. Nunca había tenido un orgasmo semejante mientras me rompían la cola…Damián sonrió y se inclinó sobre mi espalda, susurrando a mi oído:“Me encanta cuando acabas con mi verga enterrada en tu cola, Anita”Me bombeó suavemente durante unos minutos y finalmente arqueó su espalda, gruñendo mientras me llenaba el culo de semen hirviente.Cuando me la sacó, me senté en el diván y devoré su verga chorreante, saboreando su semen. Luego se sentó a mi lado para charlar.Me dijo que siempre le había gustado dar por el culo a las mujeres, así sentía que podía dominarlas y dejarlas en estado de sumisión total. Le pregunté cómo había aprendido a sodomizar tan bien y me confesó que eso se lo había enseñado otro hombre.Abrí mis ojos desmesuradamente, inquiriendo una respuesta más lógica. Damián dijo entonces que convivía con un travesti; aunque era una mujer casi perfecta, el único ...
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