1. Prejuicios


    Fecha: 10/11/2017, Categorías: Gays Confesiones Autor: isra_pleasure, Fuente: CuentoRelatos

    Si tan sólo no juzgáramos a las personas antes de conocerlas tendríamos ideas muy diferentes y podríamos conocer sus gustos, ideas o incluso un pedacito de su piel. Eso fue lo que me sucedió y no porque yo sea prejuicioso, al contrario. Cuando hablaba con Mauricio siempre tenía su voz sexy y las palabrotas que usaba para referirse al sexo me ponían muy cachondo. Habíamos conversado bastante tiempo pero la foto que tenía en su perfil de whatsapp estaba pixelada y no se veía bien. Yo varias veces le pedí fotos pero él decía que no le gustaban, así que tuve que esperar para conocerlo en persona. Entonces llegó el preciado día, que prácticamente yo me encontraba haciendo mi tarea y ya pasaban de las 18:00 horas y la noche comenzaba apenas a acariciar a la ciudad con sus tonos oscuros y ahí fue cuando entró su llamada. —Hola —dije. —Hola, oye… entonces… ammm… ¿se podrá vernos hoy? —él dijo. —Mmm, es un poco tarde y aún no termino mi tarea— contesté. —Ándale sólo un ratito, aparte la tarde amerita estar un ratito juntos. ¿Qué dices? —repuso. —Bueno, sólo un ratito —dije yo. Enseguida acordamos el hotel más cercano para mí y para él y resultó que había uno a 30 minutos de mi casa. Así que, dejé mi pluma y mi cuaderno para poder cambiarme de ropa y salir de mi casa en dirección al hotel. ¡Al fin iba a conocer a Mauricio! Llegué hasta la entrada del hotel y él ya me esperaba y fue totalmente diferente a mis ideas que yo me había hecho acerca de su persona ya que ese Mauricio era: ...
    ... más bajito que yo, usaba unos lentes de viejito, tenía el cabello un poco largo y se vestía un poco anticuado. Pero bueno, eso no me importó ya que apreciaba mucho su compañía y sus pláticas y enseguida entramos al hotel e incluso la recepcionista se me quedó mirando un poco rara y no sé por qué. Entramos en la habitación, dejó los condones sobre la cama y puso una película porno en la televisión. Se acercó a mí con sus manos temblorosas y me dijo: —Al fin te conozco, espero no huyas de mí —mencionó. —¿Por qué debería hacerlo? —dije. —Pues algunas personas salen corriendo al verme, espero no lo hagas —repuso. —No lo haré, además ya pagaste la habitación —le contesté con un guiño. Y dicho eso, tomó mis labios con sus pulgares, los acarició con dulzura y acercó su boca a la mía. Me abrazó y me besó con bastante pasión, en cambio arrimó su miembro con el mío, cabe recalcar que su miembro ya estaba duro y caliente. —¿Ves cómo me pones?. Tú y tus “nudes” por whatsapp así me ponen —dijo y acercó mi mano a su entrepierna. Yo sonreí maliciosamente al recibir el halago y con mi mano comencé a frotar su miembro que al contacto de mi mano saltaba de emoción y yo sentía como palpitaba su miembro debajo de mis dedos. Él no usaba ropa interior y su pantalón tenía un agujero en la entrepierna, brindándome así su gran erección, lo saqué de ladito y comprobé un miembro grueso, con olor a hombre, velludo y con unos testículos grandes. Me arrodillé y comencé a chuparlo con fuerza, salivando el ...
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