1. RELATO REAL - 5 años de incesto con mi hermana.


    Fecha: 13/11/2017, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... ANAL. La gran alegría es que a mi hermana el sexo anal le resultaba incluso casi más placentero que el convencional, y a mí me daba lo mismo... con lo que el disfrute estaba garantizado y la tranquilidad asegurada. El sexo vaginal quedó reservado exclusivamente para fechas muy "seguras". Una anécdota divertida es que tras un año de relación mi hermana nunca me había hecho una felación, creo que el sexo oral le daba un poco de reparo al principio. Hoy es algo muy habitual, pero eran otros tiempos, y en aquella época no estaba muy bien visto algo así. Lo habíamos visto en la revista del desván, pero hasta entonces no lo habíamos probado. Un día me dijo que me lo iba a hacer. Fue coger mi polla entre sus manos, hacer ademán de llevársela a la boca y estallar yo en eyaculación directa sobre su cara. Lo realmente divertido es que al menos durante las seis o siete veces siguientes que lo fue a hacer, ocurría EXACTAMENTE LO MISMO. Yo eyaculaba antes casi incluso de llegar a estar en su boca. Supongo que la situación me resultaba demasiado excitante. Creemos que jamás nadie llegó a pillarnos haciéndolo, o si nos vieron, nunca nos lo dijeron. De todo modos, una tía y una prima nuestra creo que lo sabían, ignoro cómo se enteraron, o si sólo era una certeza basada en conclusiones. No obstante cometimos un gran ...
    ... ERROR, del que no nos apercibimos hasta mucho tiempo después. Yo eyaculaba dentro de mi hermana. El semen iba saliendo después poco a poco, manchando sus braguitas. Lo que nos lleva a pensar que nuestra madre, que hacía la colada, pudo verlo en algún momento. O tal vez no, ya que en aquella época ya existían unas lavadoras de motor (diferentes de la actuales). Nunca nos dijo nada. Cinco años más tarde cada uno nos enamoramos de otras personas, nos casamos, y todo aquello terminó, pero en nuestra mente queda el recuerdo imborrable y maravilloso de aquellos años. Nunca hemos vuelto a hablar del asunto, y hoy vivimos en ciudades diferentes y apenas nos vemos, pero cada vez que eso sucede nuestras miradas se encuentran y asoma una sonrisa que denota que en ese instante ambos recordamos todo aquello. (Muchas veces pienso que el Destino puso todo a punto para que lo nuestro ocurriese, ya que confluyeron en especial DOS circunstancias inusuales: En aquella época en España NO existían revistas porno, las tres que aparecieron en el desván y que debió traer nuestro tío, abuelo, o a saber quién, eran dos francesas y una italiana. Jamás antes habíamos visto pornografía, y por eso fue super-excitante ver aquellas imágenes. La otra circunstancia fue estar durante todo un mes sin nada que hacer en un lugar aburrido). 
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