1. Belzeba III. Abandonad toda esperanza


    Fecha: 16/11/2017, Categorías: BDSM Sexo en Grupo Autor: Lib99, Fuente: CuentoRelatos

    Luzbel aguarda de espaldas, hierático, con sus alas recogidas. La pareja de demonios espera en silencio. Belzeba, entre ambos, observa a su padre rememorando la última vez que le vio. Fue hace tanto. El día en el que la condenó a cumplir penitencia en el rincón más oscuro del Abismo. Demasiado tiempo apartada de la gloria de aquél que osó rebelarse. El rencor que en su corazón creció por el castigo que siempre consideró injusto parece diluirse ahora, ante la magnificencia de su figura. Como si Él oyera sus pensamientos se gira y fija en ella su mirada implacable, sin atisbo de emoción alguna. Belzeba siente cómo aquellos ojos abisales le atraviesan, como si una invisible radiación envolviera su cuerpo con fuego gélido. Permanecen así durante un instante que parece una eternidad. Ella cree que no lo resistirá, que se desintegrará dentro de la esfera de infinita oscuridad que emana del interior de las pupilas de su señor. Entonces Lucifer eleva una mano y hace un gesto, y Belzeba corre a arrojarse a sus pies. –¡Perdóname, padre! ¡Aparta de mí este cáliz! –Sabes que la piedad no está entre mis atributos… Pero considero que has sufrido suficiente condena por tu falta y… Eres más útil a nuestra causa fuera de tu encierro. En agradecimiento Belzeba besa los pies de su padre. Primero los cubre de apasionados besos, entusiastas, veloces. Luego los deposita más lentamente, acariciando con sus labios la piel que un día fue iluminada por el resplandor celestial. Su lengua juguetea ...
     entre los dedos, asciende por el empeine hasta los tobillos, las rodillas; y se deleita con los muslos poderosos como columnas dóricas. Lame las ingles, eludiendo el miembro que permanece relajado, aparentemente ajeno a sus caricias. Continua por su abdomen hasta alcanzar el pecho, donde chupa y mordisquea los pezones. Luzbel, entonces, sujeta su cabeza y la atrae hacia sí, besándola con pasión. –¡Oh, padre! Cómo te he añorado. –Lo sé. Mientras se besan la mano de él desciende hasta la entrepierna de Belzeba, busca tras sus testículos y acaricia la vagina, ya abierta y anhelante, en tanto que su otra mano se introduce entre los glúteos. Ella, a su vez, coloca su mano sobre los genitales de su padre, sobándolos con deleite; acaricia la polla y juguetea con los testículos, pellizca el rugoso escroto y estimula el perineo. Alouqua y Baalzephon, desde un discreto rincón del Salón del Trono observan con deleite la escena. Excitado, el demonio comienzo a acariciar el cuerpo de su compañera, que se tensa como una cuerda de guitarra bajo sus expertas manos. Se deja tumbar en el suelo y mira gustosa como la cabeza de él se coloca entre sus muslos. La lengua se mueve con habilidad entre los labios, buscando el clítoris erguido y dilatado bajo su capuchón. Sus dientes lo mordisquean y Alouqua ronronea de placer. Lucifer, al tiempo, sujeta a su hija por las caderas y la eleva con facilidad, como si fuera una muñeca, haciéndola descender suavemente sobre su polla. El miembro entra sin ...
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