1. Pasión


    Fecha: 21/11/2017, Categorías: Incesto Autor: harmsarah, Fuente: SexoSinTabues

    ... la historia de lo que había pasado. Cómo unas horas antes, había llamado la tía para interesarse por nosotros y para contarnos el terrible suceso. Jaime me abrazó y me pasaba la mano por la espalda tratando de tranquilizarme. Después de un rato, conseguí serenarme. Entonces, Jaime procedió a la exploración. Metió un dedo y palpó la zona donde tenía los quistes. Me dijo que estaba bien. Pero a los pocos minutos, empezó no a palpar médicamente, sino ya, sensualmente, para excitarme. Instintivamente, llevé mi mano hacia su pene, que había empezado a crecer dentro de su pantalón. Jaime pegó su boca a la mía mientras que con la otra mano se soltaba el botón del pantalón y se lo bajaba junto con los calzoncillos. Después de un rato besándonos golosamente y acariciándonos, Jaime me preguntó: —¿Quieres que hagamos un 69? —Sí. —Espera un segundo —se quitó la ropa, me ayudó a levantarme y me llevó por una puerta a una habitación donde había una cama—. Alguna vez me quedo aquí a dormir cuando tengo mucho trabajo. Y es mucho más cómodo que esa camilla. Se tumbó sobre la cama y me hizo ponerme encima de él. Hicimos un delicioso 69. Al principio, no pude evitar compararlo con el chico con el que salía, pero luego me olvidé de todo por el placer que me estaba dando mi hermano. Después de corrernos, mi hermano me dio la vuelta y estuvimos abrazados, pero con una mano de Jaime sin dejar de acariciar mi chocho. —Cariño, tienes un coño exquisito. Tiene que ser divino entrar en esta linda ...
    ... cuevita, estrecha y calentita. Mmm, me encantaría penetrarte, mi vida. —Yo también estoy deseando tener una polla dentro. Quiero probarlo todo. ¿Podemos hacerlo ahora? —¿Quieres hacerlo conmigo? —Me encantaría, pero tengo un poco de miedo. Es tan grande… Con mi chico me asustaba un pelín, pero el tuyo es bastante más grande. —No te preocupes, cielo, no te romperás. Te dolerá un poquito, pero luego, el placer que sentirás será tal que se te olvidará todo. De todas formas, preferiría esperar unos días después de haberte quitado esos dos pequeños quistes. Su mano, que no había dejado de acariciar en ningún momento mi chocho, me había puesto a mil. Aunque yo también me había agarrado a su polla y no dejaba de meneársela. Al poco, ya estábamos los dos incendiados. Me di la vuelta y volvimos a hacer otro 69 para descargar toda nuestra pasión. Luego, nos lavamos, nos vestimos y nos fuimos para casa. Varios días más tarde, mamá se levantó pálida. Dijo que no se encontraba bien y Jaime le dijo que se volviera a acostar, que le llevaría algo caliente para tomar. Pero mamá no consiguió llegar a la habitación. Sufrió un infarto en el que no se pudo hacer nada. Enterramos a mi madre y por un día o dos, yo tuve un dilema. Volver a mi ciudad de origen y vivir con mis tíos o quedarme con mi hermano. Al final, me quedé con Jaime. Recogimos todas mis cosas, las de mi madre, lo que valía se dio para caridad y el resto se tiró a la basura. Se vendió el piso y ese fue el inicio de mi vida con mi ...