1. mi novia y la vecina parte 1


    Fecha: 23/11/2019, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: kramer99, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... disposición,  metí mi pene y acelere mis penetraciones para  terminar dentro de ella una ola de semen ahora se alojaba en su interior, Sandra lloraba desconsolada y yo me reía de su desgracia, me separe y le pedí a mi amigo ayuda para amarrarla a la mesa y quedara en esa misma posición, me puse atrás de ella y comencé a darle unas nalgadas hasta dejárselas rojas y la dejamos llorando sola, pasaron 30 minutos y al fin me había recuperado, la pobre infeliz no sabía cuánto le esperaba, tenía pensado seguir humillándola, regresamos a la habitación y al verme me suplico la liberara, si la dejaba ir no le diría nada a nadie, solo le agarre las nalgas y comencé a apretarlas, tenia un buen culo la pendeja y había soñado muchas veces poseerlo, y ahora era la oportunidad, abrí sus nalgas y escupí en su orificio anal y lleve mi pene hacia la entrada, Sandra muy asustada por lo que estaba a punto de pasar gritaba desesperada, ya me había cansado de sus gritos y le di a mi amigo una mordaza de anillo este aparatito le impediría poder cerrar su boca, al verlo mi amigo se sorprendió, pues eso no la callaría, si no podría gritar muy bien, pero de todos modos se lo puso, cuando termino le pedí sacar su pene y se dispusiera a disfrutar de su boca, al oír ella eso se asustó, el por su parte estaba muy contento, ahora entendía todo, la mordaza, las manos amarradas a la mesa y su boca y su culo libres, se sacó el miembro erecto y lo acerco a su boca, pero no le hizo fácil la tarea pues ...
    ... moviendo la cabeza a todos lados, desesperado le soltó una cachetada muy fuerte dejándola aturdida por unos instantes los cuales aprovecho el para meter todo su pene y comenzó a moverse, la garganta de Sandra era invadida por un miembro más grande y no podía respirar muy bien, sin más ruidos molestos nuevamente le abrí las nalgas, ahí estaba su orificio anal esperándome, escupí de nuevo en él y comencé a metérselo, en un principio me costó un poco de trabajo, pero poco a poco fue cediendo ante mi insistencia y después de un par de minutos todo mi pene estaba dentro de ella, sentía como me lo apretaba en cada metida, parecía como si me lo estuviera apretando, nunca había experimentado una sensación así, Sandra lloraba del dolor pero el pene en su boca no la dejaba gritar y eran esas mismas vibraciones de sus gritos ahogado las cuales hacían más placenteras las sensaciones de mi amigo, yo estaba fascinado con su ano, me apretaba riquísimo, debía aguantar el mayor tiempo posible, metía y sacaba mi pene de ella sin compasión, mientras ella no dejaba de llorar y balbucear, de nuevo mi cuerpo se llenó de una deliciosa sensación mi orgasmo estaba muy cerca y comencé acelerar las penetraciones para eyacular en su culo, le hice señas a mi amigo para llenarla al mismo tiempo con nuestra leche y un orgasmo muy intenso se apodero de nosotros, cuando eyacule mi semen se quedó en su rico culito y su boca y garganta también fueron inundados por el semen de mi amigo, como todavía salía algo de mi ...
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