1. El sofá


    Fecha: 22/11/2017, Categorías: Incesto Autor: xavimysk, Fuente: CuentoRelatos

    ... adentrándose cada vez más y más por tu muslo, subiendo por tu pierna y bajando por el interior de tu muslo una y otra vez. Mi polla cada vez está más dura bajo tu pie, estoy seguro que no puedes dejar de notarla, mi corazón late con fuerza… Decido contraer mis músculos a fin de infligir cierto movimiento a mi pene y que sientas sin lugar a dudas cuál es su estado y poder ver tu reacción. Tienes que notarla, estoy seguro, pero no mueves ni un pelo. Mi mano llega cada vez más arriba en tu muslo subiendo hasta el límite de tu pantaloncito que se ve impotente en la labor de ocultar las braguitas. Luego bajo por el interior de tus muslos llegando hasta tu rodilla pero ya no bajo más… Prefiero volver a subir. Lo que en un principio era el leve roce de las yemas de mis dedos se ha convertido ya en la totalidad de mi mano acariciándote. Entonces te mueves… flexionas ligeramente tu rodilla separando un poco más tus muslos a la vez que acomodas en diferente forma tu pie en mi entrepierna. Ahora tu talón se apoya en la base mientras que la planta de tu pie queda en contacto con el resto de mi polla, separados ambos únicamente por el pantalón corto que la mantiene en su encierro. Mi corazón late cada vez más fuerte, mi mano ya se adentra bajo ese pantalón y mis dedos rozan el borde de tus braguitas mientras descienden por tu ingle. Tu pie parece que por momentos se ha vuelto más inquieto, se mueve como buscando acomodarse, se para unos segundos, lo mueves nuevamente y en cada ...
    ... movimiento aplastas más mi duro miembro. Más bien parece que estás haciendo un reconociendo de lo que te tienes entre manos o pies en este caso. Joder Lolita… si así apriétame con ese piececito… ¿qué me está pasando? Me estoy volviendo loco y no puedo parar… Los dedos de mi mano se adentran con cautela bajo la goma de tu braguita y siento como los vellos de tu pubis rascan las yemas de mis dedos, es un bello fuerte fruto de tu juventud y mis dedos se enredan en el mientras poco a poco retiro mi mano por última vez para volver a bajar lentamente por tus muslos preciosos. Vuelvo a la carga, mi mano atraviesa nuevamente bajo tus braguitas y mis cuatro dedos terminan sobre el bello de tu pubis. Mientras mi pulgar va bajando lentamente hasta llegar al inicio de tu rajita y recorre sus labios lentamente… Ya no es mi corazón, ya es todo mi cuerpo el que parece que late. Siento el pulso en cada parte de mi cuerpo, las sienes me laten como si fuesen a estallar los dedos de las manos me tiemblan… Aprieto ligeramente con mi pulgar y atravieso la última barrera… dios que húmedo y caliente… ha entrado como si nada, estas súper mojada los dedos de tus pies se encogen sobre mi polla y la aprietan al sentir como mi pulgar invade tu sexo ufffff… me entran unas ganas locas de arrancarte la ropa separar tus piernas y comerte ese coñito ahora mismo… Pero no, no estoy loco, no puede ser… Esto está pasando y no está pasando para ninguno de los dos… se supone que yo estoy viendo la tele y tú te has quedado ...