1. Era heterosexual


    Fecha: 27/11/2017, Categorías: Bisexuales Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Siempre he vuelto del trabajo alrededor de las 22:30 hs. Ese día busqué una excusa y salí antes. Eran las 20 hs. y estaba llegando a mi casa. Estaba caliente y dispuesto a coger a mi mujer todas las veces que me diera el cuerpo. Así entré a casa sin hacer ruido. La busqué a mi mujer en la planta baja y no la ví. Subí a la planta alta y cuando estaba a metros del cuarto la escuché jadeando. Me calenté más aún y pensé que estaba viendo películas porno y masturbándose. Abrí lentamente la puerta del dormitorio y la ví …. Desnuda totalmente en la cama y masturbándose a más no poder…. Abrí un poco más la puerta y lo ví a él. Un tipo atlético, en bolas y con una enorme pija, que la observaba. Seguí espiando y vi como él se abalanzó sobre ella y comenzó a poseerla. Su pija de por lo menos 20 cm entraba y salía vertiginosamente de su concha y ella aullaba. Yo comencé a pajearme. Me quité la ropa y me miraba en un espejo del pasillo. No quería acabar y me detuve. Abrí un poco más la puerta para ver mejor y sin querer empujé una silla. El ruido los alertó de mi presencia. Ella sin inmutarse me hizo señas de que me acercara. Lo hice y me invitó a la cama. El otro se retiró con cara de sorpresa. Ella comenzó a acariciarme y besarme. Sin darme cuenta, mi pija entró a su boca y comenzó a chuparla con desesperación. Yo gozaba como nunca y de reojo lo vi al otro que estaba mirándonos y pajeándose al lado de la cama. Sin darme cuenta detuve mi mirada en su enorme pija, mucho más grande que ...
    ... la mía. El se dio cuenta y se fue arrimando. Me miró a los ojos y se paró junto a mí. Mi mujer seguía chupándome la pija con frenesí. En un segundo, él arrimó esa enorme y jugosa pija a mi boca. Primero la eludí. El, con dulzura dio vuelta mi cara hacia su pija y me la puso en los labios. Ya comenzaba a salir un chorrito de leche. Quería saber cual sería su gusto, pero algo interior me lo impedía. Presionó contra mis labios su pija y sin darme cuenta tenía la cabeza dentro de mi boca. Es imposible describir el placer que me proporcionó. Esa enorme cabezota en mi boca… y comenzó a sacudirse hacia delante y hacia atrás en mi boca. No pude más y comencé a chuparla. Luego se la tomé con mis manos y sentí la vibración de su sangre. La chupé como si siempre lo hubiera hecho. Mi calentura no dio más y acabé en la boca de mi mujer y él acabó en la mía. Sentía que me ahogaba con la pija enorme en mi boca y el semen que la llenaba. No quería tragarlo, pero el sabor salado y caliente me invitaba. Tragué un poco y me gustó. Mi mujer buscó mi boca y me metió la lengua y me robó un poco. El otro se arrimó a mi pija que aún chorreaba semen y comenzó a chuparmela con desenfado. En un segundo le acabé en su boca. Nos tiramos los tres en la cama, exhaustos. Mi mujer comenzó a acariciarme y yo a ella. Pero también lo acariciaba a él. Ella se montó sobre mí y se autopenetró con mi pene al mango. Estabamos en las mejores sacudidas cuando veo que el otro se pone por detrás de mi mujer y la penetra ...
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