1. Un bello experimento


    Fecha: 01/12/2017, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    UN BELLO EXPERIMENTO. Somos un matrimonio de 26 años y te escribimos para contarte una aventura que tuvimos la suerte de realizar esta semana santa. Empezaré por describirte un poco como somos. Mar, mi mujer, mide 1,72 de estatura, es una mujer muy atractiva, con grandísimos pechos y un coño muy caliente. Yo, Adrián, soy un hombre de 1,75, bastante bien dotado y con mucho aguante. Como cada año, para estas fiestas que te indico, nos fuimos a pasar unos días de acampada, ya que nos gusta poder disfrutar del campo. Nos instalamos en un bosque, bastante cerca del mar, pero en una zona de muy difícil acceso para mayor tranquilidad ya que siempre que hacemos estas salidas nos gusta estar en lugares retirados para poder disfrutar de nuestros cuerpos desnudos en plena naturaleza. Llegamos el jueves por la tarde, a última hora, por lo que este día sólo nos dio tiempo de montar la tienda y prepararnos algo de cenar para después acostarnos pues estábamos algo cansados. Al día siguiente, nos levantamos temprano y como tenemos por costumbre, salimos a dar un paseo en bicicleta por los alrededores, siempre desnudos ya que nos da mucho morbo que alguien nos pueda ver. Después del paseo, volvimos donde teníamos la tienda y como ya eran más de las doce, le dije a Mar que yo prepararía la barbacoa. - Pues mientras la preparas - me contestó ella - yo iré a darme un baño y tomar un poco el sol en la playa. Tras recoger unos cuantos troncos y encender la barbacoa, me tomé una cerveza para ...
    ... apagar un poco el calor que sentía ya que, aunque estuviera en pelotas, hacía un día verdaderamente caluroso. Al estar a punto el fuego busqué la carne, ya que Mar tardaba en volver, pero no supe encontrarla así que me dirigí a la playa para preguntarle donde la había metido. Al acercarme donde estaba mi mujer, escuché unos jadeos. Creí que se estaba masturbando, algo que le encanta hacer al aire libre, y decidí darle una sorpresa por lo que me acerqué sigilosamente. Pero al colocarme detrás de unos arbustos desde donde podía verla perfectamente, la sorpresa fue mía, y mayúscula, al comprobar que no se estaba masturbando sino que la estaba acariciando un hombre de unos 35 años. Mi primera reacción fue aparecer y enfurecerme con ellos aunque ella ya tenía experiencia en tríos pero, tras reflexionar y pensar que no había para tanto, enseguida me di cuenta de que, no sólo había un hombre, sino que eran tres los que hacían cola para follarse a mi mujer. El chico que la acariciaba ya he dicho que tendrían unos 35 años, era alto, moreno y tenía un miembro que debía medir cerca de los 20 cm. El segundo que se acercó a Mar era un chico más joven y no tan bien dotado como su amigo. Este, al estar al lado de ella, le puso el miembro en la boca y Mar, que ya se encontraba totalmente caliente, no tardó en abrirla y tragarse aquel tarugo. Mientras estaban así, ella comiéndole la polla a uno y el otro acariciando sus tetazas, apareció el tercer amigo. Este si que me dejó sorprendido ya que era ...
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