1. LOS MUCHACHOS DE MI BARRIO 2


    Fecha: 06/07/2020, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Alejandrogusta, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... Despacito pero hasta los huevos…
    -Huy, no. Toda es muy grandota…
    -No te asustes. Te voy a ir abriendo el upite de a poco hasta que llegue el día en que te entre hasta los pelos. Todos los días un poquito más… Acostate boca abajo y pone flojito el potito para que mi bicho te entre. Eso así. Ponete la almohada en la pancita para que el culito quede levantadito y abiertito. Así… Que bonito que se ve… ¿Sabes? Nunca me culié un chico pero cuando vi al flaco que te la daba con todo primero me enoje y lo iba a fajar y escuché que vos querías, entonces me quedé a mirar y se me paró la pija.
    El hombre este se fue muy rápido y entonces pensé que por lo menos me podrías chupar la chota…
    Mientras hablaba se trepó a la cama.
    Acarició mi cola y después llevó de su miembro flujo que le brotaba como un manantial y me mojó la rayita y en especial el agujerito de mi culo.
    Separó mis piernas y metiéndose entre ellas colocó su miembro entre mis nalgas y me cubrió con su cuerpo, sin aplastarme.
    Luego pincelaba con su miembro duro y enorme toda mi rayita y mi ano.
    Sentía mi boca seca y que mi corazón latía alocadamente, pero también me sentía muy excitado.
    Con una de sus manos guió su miembro hasta la puertita de mi potito, apoyó con firmeza e hizo presión hasta que de golpe entró la cabezota y un poquito más. Me dolió pero mordí la sábana y lo soporté…
    -Qué rico nenito… Entra bien. Estas bien dilatadito, chiquitín.
    Tranquilo que lo vamos a pasar muy bien.
    ¿Te duele mucho?.
    -Un ...
    ... poquito… ¡Ay! No se mueva, espere un poquito… No me la meta a toda, don…
    -Tranquilo… No tengas miedo que yo te voy a culear de una manera que te va a gustar y no me vas a olvidar en tu vida…
    Los movimientos de sus caderas eran apenas perceptibles.
    El rose de su peluda piel en mis nalgas y en mi espalda me transmitían una sensación de placer que nunca había sentido y esto permitió que me relajara y dilatara mi ano.
    Sentí como se deslizaron hacia adentro de mi cuerpo varios centímetros más de su miembro.
    Sentí un placer singular mezclado con un poco de dolor…
    -¡Huy!
    -Tranquilo. Se fue solito porque yo no empuje ¿Te duele mucho?.
    -No, don. Me asusté un poco…
    -Yo te voy a culear despacito.
    Si te hago doler o querés que te la saque, decimelo…
    -Bueno…- ¿Cómo iba a querer que me la saque? Sentía las enormes dimensiones del falo del gringo que empezó a menearse y hacerme sentir que me partía en dos, que me subía el estómago hasta mi boca cuando metía y me dejaba vacío cuando sacaba.
    Además me hacía sentir el roce de sus pelos en mis nalgas y el balanceo de sus enormes bolas deslizantes, suaves y calientes.
    -Estás muy apretadito para mí y te voy a llenar enseguida… OOOOHHHHHH TE DOY PENDEJITO… ¡QUE HERMOSO CULITO ME DISTE! Aaaauuuuuugggghhhh
    A mí también me transmitió su gozo y su placer al sentir la violencia de sus pulsaciones al darme su semen.
    Acabó de una manera interminable y yo lo disfruté.
    Era tanto su liquido volcándose en mi recto que le pregunté
    -Don ¿Se está ...
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