1. Mi mejor amigo


    Fecha: 02/12/2017, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: maria_98, Fuente: RelatosEróticos

    Tenía delante al hombre más sexy del planeta. No sé muy bien que es lo que me ha llevado a estar en esta situación pero tampoco me importa demasiado. Me encuentro bien, demasiado bien. Unas manos recorren mi cuerpo por completo. Empiezan deslizándose despacio por mis hombros y avanzan hasta la altura de mi pecho pero sin tocarlos. A pesar de que los dos sabemos que me derrito a su toque y que pies arde ante su toque, esquiva los lugares donde sabe que anhelo su toque. Continua su explotación por mi estómago, dirigiéndose así hasta mis caderas. Me arqueo de forma mecánica y suelto un quejido. —Te tengo pequeña, déjame jugar—y lo hace, juga conmigo todo lo que quiere y yo se lo permito…porque en el fondo estoy perdidamente enamorada de él. No recuerdo cuando fue la primera vez que dejé de verlo como mi mejor amigo, lo único que puedo asegurar es que no puedo controlarlo. Tenía mis dudas, nunca he querido perder mi amistad con él sólo por un calentón. Con el tiempo me he dado cuenta que es más que eso, quizá al principio pudo ser así pero desde luego que ha dejado de ser sólo eso. Es el único hombre que me ha hecho sentir viva, su toque es como una adicción. Yo Carla González, me declaro adicta a las manos de mi mejor amigo, Sergio Pérez. Un ruido hace que mi mente vuelva al lugar donde me encontraba. El cielo sexual. Es un pequeño vibrador azul que ha encendido. Me lo pasea por los muslos haciéndome temblar ante la expectación que me produce saber el placer que voy a obtener ...
    ... al sentirlo. Como si me leyera la mente, se arrodilla y me abre los labios y lo posa en la punta de mi deseo. Al sentir la descarga eléctrica que me proporciona el vibrador en mi hinchado clítoris, suelto un gemido y lo agarro de la cabeza. —Por favor—llegados a este punto no me importa suplicar por sexo. No sé si fue lo que implicaba mi súplica, mi tono o la humedad que desprendía pero parece haber hecho efecto en él porque baja la cabeza y sustituye el vibrador por su lengua al mismo tiempo que introduce en mi interior el vibrador. Empiezo a seguir al sentirme llena y a partir de ahí no hay vuelta atrás. Emprende un ritmo castigador. Saca el juguete al mismo tiempo que apresa mi clítoris entre sus labios y tira de él. Cuando lo suelta pasa su lengua por él y vuelve a introducirme el vibrador de una sola estacada. Grito de placer y estoy segura de que me quedaré afónica en cualquier momento pero me da igual. Estoy entregada a la causa al cien por cien. Pensaba que ya no podía hacerme sentir más placer pero entonces se dispone a darle mordisquitos a mi clítoris y sin poder evitarlo estallo en mil pedazos en un órgano implacable que me hace gritar de placer. Siento una descarga eléctrica que comienza desde mi cabeza hasta los dedos de mis pies. Estoy exhausta. Tengo la sensación de que no seré capaz de volver a moverme en mucho tiempo. No sé si han pasado minutos u horas pero lo siento moverse contra mí y abro los ojos. –Hola—mi voz suena ronca, puede tener incluso un toque ...
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