1. Quiero tu leche


    Fecha: 11/08/2020, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Marco el mamón, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    El video porno al que acostumbro ir abre al medio día. Desde las 11: 30 estaba parado junto a la puerta esperando. Apenas abrieron entré pensando que probablemente estaría solo por algún tiempo.
    
    A pesar de estar solo, me metí a uno de los cuartos donde están los "glory holes". 
    
    De pronto escuché que alguien entraba en la cabina de al lado y cuál fue mi sorpresa al ver que en el hueco de la pared se asomaba una verga gruesa como de 22 centímetros de largo. De pronto escuchó una voz al otro lado de la pared que me dice: "¿Qué, no la vas a mamar?" Yo,  ni lerdo ni perezoso me metí semejante riata en mi boca. Su sabor y su olor eran inigualable, olían a macho. Yo, que soy bien tragón, no quería desperdiciar ni un centímetro. Mamaba frenéticamente. Me sacaba la verga de la boca, la masturbaba, la olía y la seguía mamando. 
    
    Al cabo de un rato la voz me dice: "te quiero culear". 
    
    Inmediatamente me puse de pie me volví y le dije: "metémela toda". Él me dijo: "aquí no, en el pasillo, quiero que nos vean" (Eso a mí me fascina y me súper calienta). En ese momento estaba tan caliente que no me importó que otros hombres vieran cuando ese macho me ensartara su enorme verga en mi sediento culo.
    
    Salimos y caminamos, con las vergas al aire, ...
    ... hacia el pasillo. En ese momento había cuatro machos que se nos quedaron viendo. Yo, al verles me les insinué, pasé lascivamente mi lengua por mis labios. Ellos se calentaron y se acercaron a nosotros. Yo pensé: "este es mi día". 
    
    Para ese momento mi macho inicial ya me había metido sus 22 centímetros de verga en el culo. Los otros cuatro hacían fila para que yo los mamara. Con el permiso del primero, ellos se turnaban para culearme.  Yo estaba en la gloria.
    
    Al cabo de un rato, los 5 machos estaban listos para descargar sus leches en mí. Me senté en el suelo y así, uno a uno fue descargando su leche en mi boca, en mi cara y en mi ropa.
    
    Habiendo terminado los 5, recogí con mis dedos la leche que tenía en la cara, me levanté y así, sin limpiarme noté que otros 3 hombres querían guerra. Me acerqué a ellos para continuar la fiesta. Uno de ellos, al ver mi cara y mi cuello llenos de leche comenzó a pasar su lengua y así me la depositaba en boca. Ellos me escupían la cara, me decían palabras obsenas, al mismo tiempo que metían sus dedos en mi abierto culo y en mi boca.
    
    Los 3 me culearon y se regaron dentro de mí.  La leche salía de mi culo y corría por mis piernas. 
    
    Yo estaba lleno de leche, sucio tal y cómo me encanta. Estaba muy feliz. 
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