1. De ser chico a ser puta. (Primera parte)


    Fecha: 30/12/2020, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: Katie, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Hola, me llamo Ian pero me gusta el nombre de Katie, actualmente tengo 18 años (no tiene mucho que lo cumplí) y esta es mi historia de como poco a poco me empezaron a gustar las vergas. 
    
    Yo siempre fuí un niño normal, lleno de energía y feliz, nunca tuve conflicto con mi sexualidad, sabía que era hombre y que me gustaban las niñas, jugaba al mamá y al papá con mis primas y me identificaba bastante bien como el hombre que iba a trabajar y llegaba a casa a comer, todo empezó desde los 5 años, como curioso iba al cuarto de mi madre y veía sus sostenes en la cama y me causaban una leve curiosidad que poco a poco fue creciendo, se sentían suaves y aunque sabía que estaba mal pensar en cómo se sentirían puestos no podía dejar de pensar en ello, así estuve sin usarlos ni nada, solo pensando en lo interesante que sería ponerme uno al igual que toda su demás ropa interior... 
    
    Por allá de los 7 solia jugar mucho con un primo, recuerdo que una vez me pidió que jugaramos al mamá y al papá, por supuesto el quería ser el papá y yo la mamá, acepté sin problemas, me deje llevar, teníamos la misma edad así que no éramos más que niños jugando, el me pidió que fuera por un sostén de mi madre a mi cuarto para parecer mujer y yo pues indeciso le dije que si, fuí por el y me lo puse sobre mi ropa, por fuera, y a el le pareció mal, así jugamos a qué él iba a trabajar y yo hacia la comida, me daba una sensación de humillación y exitacion al saber que era la mamá, así jugamos un buen rato ...
     hasta que me pidió que le diera un beso, y acepte a dárselo, fue de piquito y aunque no me agrado la idea tampoco fue tan desagradable, sin darme cuenta estaba tomando gusto por sentirme mujer, aunque fue en poca cantidad. 
    
    
    Por allá de los 8,9 años, jugaba mucho con otro primo ya que el anterior se había ido a vivir a otro lado, salíamos mucho a jugar y todo era risas y sonrisas, aveces entraba a mi casa a jugar, así hasta que se iba en la noche, aveces mis papás se iban y quedábamos el y yo jugando, yo tenía una computadora con Internet, podía buscar todo y aunque ya conocía las páginas porno no tenía permiso de ver eso, era algo super prohibido y que sabía que no tenía que ver, mi primo fue el que me dijo que viéramos unos vídeos cuando mis padres se iban, o a escondidas, ellos se iban ensendiamos el computador y buscábamos porno, al principio no hacíamos nada más que ver y estar de curiosos pero poco a poco empezábamos a tocarnos mientras veíamos los vídeos, al principio era incómodo pero después fue algo normal, y después el dijo algo que me cambiaria para toda la vida, el me preguntó si intentavamos lo que aparecían en los vídeos, yo caliente y nervioso le decia que sí pero que como le íbamos a hacer, el me hacía tocarle su pene y el tocaba el mio, luego me acostaba y me pasaba su pene por mi trasero, así fueron varias veces hasta que decidimos ir más adelante. 
    
    En mi casa había un cuarto en el que íbamos a jugar siempre, porque nadie nos escuchaba o veía, o hacíamos ...
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