1. UN CUENTO LASCIVO - Mapmaker


    Fecha: 12/09/2017, Categorías: Dominación Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    UN CUENTO LASCIVO ��Por Mapmaker Me pidió que le atara juntas sus extremidades. Muñecas con tobillos. Su vulva quedó expuesta con los labios entreabiertos, húmeda de deseo. Acerqué mis labios a su concha hurgando con mi lengua el orificio vaginal, coloqué mis manos bajos sus glúteos, aprisioné su clítoris con mis labios proporcionándole una tremenda chupada mientras meneaba su cuerpo de una forma incontrolable. Saboree las emanaciones que brotaron de su sexo al sobrevenirle un orgasmo. Me situé en cuclillas apuntando mi verga hacia su concha, la lubricada cabeza comenzó a masajear sin misericordia el protuberante clítoris sacándole gemidos de lujuria. La tortura continuó hasta llevarla hasta la cúspide más alta del deseo para luego dejarla caer en una vorágine de espasmos que reflejaban la magnitud del orgasmo que le sobrevenía. El miembro viril penetro la palpitante vulva notando aún las contracciones, me balanceé en cuclillas embutiéndole la verga como si fuera un pistón, los jugos empezaba a fluir mojando mis bolas y sus glúteos. Mi verga ocupaba justamente el espacio vaginal, por eso a cada bombeada los jugos escapaban a presión originando sonidos de gases flatulentos Los jugos se fueron tornando lechosos, lubricando mas el coito, me lancé sobre sus senos chupando ...
    ... sus ardientes pezones, nuestros movimientos aumentaron, nuestros gemidos llenaban el ambiente embestí con más ímpetu su anhelante cuerpo sintiendo como mi verga expulsaba chorros de esperma. El semen inundó su interior escapando por los bordes de los labios vaginales deslizándose empapándole el orificio anal. Un estado de laxitud se apoderó de su cuerpo, aprovechando esta circunstancia situé la cabeza del pene presionando en la entrada del fruncido orificio. Se abrió paso atravesando el esfínter para llenarle el túnel rectal. La presión del esfínter en la base del pene impidió que este perdiera rigidez, entro completamente lubricado hasta la base de los testículos. Inicie movimientos de bombeo extrayéndoselo e incrustárselo, lo sacaba hasta que sólo permaneciera la cabeza dentro para embutírselo completamente estuve dándole verga llevándola hasta el límite del delirio. Movía las redondas nalgas al encuentro de mis embestidas, acoplándose a los embates de mis caderas, la visión de mi verga embarrada de crema viscosa entrando y saliendo de ese formidable culo me enardeció , arremetí con mas violencia al sentir que mi miembro explotaba en otra emisión de esperma y sus gemidos se transformaron en gritos al alcanzar otro fantástico orgasmo acompañado de estertóreos movimientos. 
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